La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo anunció este lunes que no recibirá en Nicaragua al expresidente panameño Ricardo Martinelli (2009-2014), asilado desde febrero de 2024 en la embajada nicaragüense en Panamá tras ser condenado por corrupción y que pretendía salir hacia Managua hoy tras concedérsele un salvoconducto, hasta que no se aclare una posible alerta de Interpol contra él.
La co-dictadora Rosario Murillo, leyó un comunicado de la Cancillería y dijo que el caso de Martinelli se trata de una “situación compleja contradictoria que llama mucho la atención” y que pareciera que se trata de una “trampa” o “emboscada” en contra del expresidente panameño.
“Hemos comunicado a las autoridades panameñas que mientras ellos no resuelvan esta incongruencia, no podemos, como autoridades de un Estado responsable y humanista, aceptar lo que consideramos una emboscada, tanto al ciudadano expresidente, en condición de asilo y refugio en nuestra sede diplomática, quien estaría expuesto a acciones agresivas, como al mismo Gobierno de Nicaragua, a quien se pretende generar un conflicto internacional que ni nos interesa, ni nos incumbe, ni nos pertenece”, declaró Murillo.
“Denunciamos por lo tanto, las posiciones y actitudes absurdas de las autoridades de Panamá, posiciones que deberían enmendar de inmediato, ubicándose al lado de la corrección política y humanista”, agregó.
La co-dictadora sostuvo que no comprende “por qué las autoridades panameñas han otorgado salvoconducto y casi inmediatamente han emitido una solicitud de alerta roja por acciones criminales a Interpol”.
“Esta conducta contradictoria pareciera una trampa legal que pretende complicidades y deslealtades ajenas al comportamiento político coherente con las Convenciones Internacionales, del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional de Nicaragua”, dijo.
La polémica sobre este asunto estalló el domingo, después de que el director de la Policía Nacional de Panamá, Jaime Fernández, aseguró en declaraciones a la prensa que el viernes les había llegado “una alerta Interpol” contra Martinelli, aunque horas más tarde la misma Policía aclaró en una nota que esa alerta solicitada por una jueza panameña estaba en “proceso”.
Luego, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá advertía -en otro comunicado- que el salvoconducto concedido el jueves a Martinelli prevalece ante cualquier alerta roja de Interpol, y ya en la noche, la Policía Nacional volvía a emitir otro comunicado, en el que anunciaba que había rechazado incluir en una alerta de Interpol al expresidente debido a su condición de asilado político, por lo que parecía zanjando así el asunto.
