La nicaragüense Indiana del Socorro Guzmán de 32 años, fue asesinada ayer lunes por su esposo Reynaldo Sandoval de 51 –también nicaragüense-, quien posteriormente se suicidó. El suceso ocurrió dentro del edificio de una conocida aseguradora en Miami, Estados Unidos.
El tiroteo ocurrió aproximadamente a las 8:00 a.m. en el interior del edificio donde opera la empresa Del Toro Insurance, ubicada en la intersección de la calle 42 y la avenida 27 del noroeste de Miami. Al llegar al lugar tras recibir reportes de disparos, agentes de la Policía de Miami encontraron a una mujer y un hombre sin vida, ambos con heridas de bala.

Según documentos judiciales, Guzmán y Sandoval mantenían una relación de nueve años que comenzó en Nicaragua, donde se casaron hace cuatro. Posteriormente emigraron a Miami en busca de un futuro mejor, pero la relación se fue tornando conflictiva, marcada por los celos y el control por parte de Sandoval.
María Guzmán, hermana de la víctima, relató en entrevista con Telemundo 51 que los episodios de violencia fueron escalando.
“Si un cliente la llamaba, él se ponía molesto. Por ahí empezó todo el problema”, explicó.
Indiana había denunciado a su esposo por violencia doméstica, y en marzo obtuvo una orden de restricción. No obstante, Sandoval violó esa orden en tres ocasiones seguidas, los días 8, 9 y 10 de ese mes, lo que llevó a su arresto.
Aunque estaban separados, ambos seguían viviendo en el mismo apartamento. María Guzmán narró que en una ocasión su cuñado irrumpió en la habitación de Indiana y la golpeó.
“Ella tuvo que huir de la casa a las cinco de la mañana porque la quería matar”, dijo.
La víctima había reportado ante las autoridades que su esposo la acosaba por teléfono, redes sociales y mensajes de texto. Pese a las advertencias, y a que incluso fue despedido de la empresa en la que ambos trabajaban, Sandoval logró acceder al edificio y cometer el crimen.
“Yo le dije que se fuera a otro estado donde él no supiera de ella. Y ella dijo que no, que sabía que él podía hacer muchas cosas, pero nunca le iba a hacer un daño”, lamentó su hermana.
El lunes, Indiana fue asesinada de un disparo en el corazón. “Le pregunté a la policía si había sufrido, y me dijeron que no”, expresó entre lágrimas María Guzmán. “Me la traje viva hace dos años, y ahora me la tengo que llevar muerta”.
La compañía Del Toro Insurance emitió un comunicado en el que lamentó profundamente la pérdida de su empleada y condenó lo ocurrido: “Fue un crimen pasional completamente injustificado contra una de nuestras trabajadoras, quien estaba de servicio y servía a la comunidad”.
Durante una conferencia de prensa, el capitán de la Policía de Miami, Freddie Cruz, confirmó que no hay otros sospechosos y que se trata de un caso de homicidio-suicidio.
“No estamos buscando a nadie. Parece ser un incidente aislado. Es algo muy horrible y desafortunado”, declaró.
Ambas personas estaban solas en el edificio al momento del tiroteo.
