En su más reciente análisis político, la histórica comandante y opositora nicaragüense Dora María Téllez advirtió que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo enfrenta un creciente aislamiento internacional y una crisis interna profunda que ni Rusia ni China podrán detener.
Según Téllez, la dictadura Ortega-Murillo ha apostado su seguridad a una alianza geoestratégica con Moscú y Pekín, pero la pasividad de ambos países ante el ataque a un aliado como Irán demuestra que, llegado el momento, Nicaragua quedará sola. “Ni Rusia ni China van a mover un dedo por Ortega. Para ellos, Nicaragua es marginal”, afirmó.
Durante el video, Téllez también destaca el silencio oficial ante el asesinato del mayor en retiro Roberto Samcam, un hecho que, asegura, no pudo haber ocurrido sin la autorización directa del régimen Ortega-Murillo. Califica el crimen como un intento de infundir miedo entre la oposición, pero advierte que esa estrategia no resolverá la crisis de legitimidad que atraviesan.
Además, subraya indicios de división en el Ejército, la Policía y el Ministerio del Interior, tras las declaraciones públicas de Ortega en las que pidió unidad en las filas del poder. “¿Quién llama a la unidad si no hay división?”, cuestiona Téllez.
El análisis también menciona el avance de la presión internacional, con la elección de Rosa María Payá como comisionada de la CIDH, y la resolución del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que exige la liberación de los presos políticos en Nicaragua.
Actualmente, más de 50 personas permanecen presas por motivos políticos y al menos 15 están en condición de desaparición forzada, según denunció Téllez.
“El régimen está en su peor momento. Tiene miedo, está aislado, y no tiene a nadie que lo salve. Solo el pueblo nicaragüense tiene la última palabra”, concluyó.
