El opositor nicaragüense Eliseo Núñez, integrante de la Concertación Democrática Nicaragüense, calificó como un acto de “paranoia” y “control social” la recién aprobada ‘Ley de Territorio Fronterizo’, que permite al régimen de Daniel Ortega declarar como “propiedad del Estado” una franja de 15 kilómetros hacia el interior del territorio en las zonas limítrofes del país.
Según Núñez, la medida —que desarrolla el artículo 96 de la Constitución reformada— no es nueva en su concepción: “Esto ellos lo están queriendo hacer desde el año 2009”.
“Hay un una vocación por tener un control absoluto del territorio, en tal medida que ellos puedan tener esos 15 km que les permitan –digamos– tirar la frontera 15 km hacia adentro y poder militarizar esa área en caso de un conflicto como el que se vivió en los años 80. Ahí es donde digo que entra un componente de paranoia enorme”, dijo Núñez a La Mesa Redonda.
La reforma constitucional —explicó— abrió la puerta para declarar como estatales el espectro radioeléctrico, sistemas de comunicación y propiedades donde se ubiquen puestos militares, navales y de control fronterizo.
18 mil kilómetros cuadrados bajo amenaza
El opositor advierte que la ley afectará alrededor de 18,000 km², más de una décima parte del territorio nacional.
En la práctica—expuso—, los actuales propietarios pasarán a ser simples poseedores, perdiendo el dominio pleno sobre sus tierras, lo que impedirá usarlas como garantía bancaria o heredarlas.
Núñez comentó que poblaciones enteras como Cárdenas o Sapoá quedarían bajo esta figura, y que “una salida” es que el régimen opte por un arriendo de 99 años, como en las playas, para evitar pagar indemnizaciones, pero sin devolver derechos plenos. Núñez recordó que el Estado ya ha expropiado áreas protegidas sin compensación.
Instrumento de castigo político
Para el opositor, la ley permitirá al régimen decidir quién puede o no permanecer en esa franja, abriendo espacio a represalias: “A ‘Juan’ y a ‘José’ los van a sacar, les van a quitar su finca, la van a declarar ‘bien estratégico’, le van a poner un puesto del Ejército encima. Eso es lo que va a pasar”.
Núñez subrayó que la logística de ocupar militarmente 18 mil km² es inviable, pero el verdadero objetivo sería crear dependencia y control social.
“¿Cuál es la lógica? Es abonar al control social, es parte de la paranoia. La posesión te lleva a que tengas una relación con el Estado, en que te permite el Estado y el Estado son ellos en este caso, seguir viviendo de la propiedad que ha sido tuya”, afirmó.
Paralelismo con Corea del Norte y el canal interoceánico
El opositor comparó esta medida con zonas militarizadas en otros países y recordó el antecedente de la franja expropiada para el fallido canal interoceánico.
“Lo peor de esto es que, esta es la manera en que se hacen las cosas en Nicaragua. Es decir, si hoy hicieron esto con esa franja de tierra y antes lo hicieron con la franja de tierra del Canal, ¿qué te dice que mañana no puedan hacer una ley que diga que las propiedades urbanas de la ciudad de Masaya ahora son propiedades del Estado? declaradas patrimonio cultural o cualquier otra cosa por el estilo; entonces ya nadie es dueño de sus casas”, apuntó.
Sin salidas legales efectivas
Aunque técnicamente cabría un recurso de inconstitucionalidad, Núñez lo considera inútil pues en Nicaragua “no hay Corte Suprema independiente”.
“La única opción que tenés es reclamar, protestar, organizarte y ver cómo sacás al régimen. O sea, no hay una salida a esto individual”, aseveró.
El opositor concluyó que la ‘Ley de Territorio Fronterizo’ no busca blindar la seguridad territorial, sino reforzar el control sobre la migración, el comercio y los opositores.
“Lo que ellos quieren, no es que la gente deje de entrar y salir. Lo que van a hacer es cobrarle, como ya lo hicieron antes”, aseguró.
