El Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos mantiene bajo vigilancia una onda tropical activa en el este del mar Caribe, identificada como AL98, que presenta una probabilidad del 80% de desarrollo ciclónico en los próximos siete días y un 50% en las próximas 48 horas, según su boletín emitido este lunes 20 de octubre.

El fenómeno, actualmente desorganizado, se desplaza hacia el oeste entre 24 y 32 kilómetros por hora y se espera que reduzca su velocidad a medida que avance hacia el Caribe central.
De intensificarse, podría convertirse en la próxima depresión tropical o tormenta de la temporada atlántica, que llevaría el nombre de Melissa.
“El sistema genera una amplia zona de lluvias y tormentas eléctricas al este de su eje principal, y las condiciones atmosféricas se volverán más favorables para su desarrollo en los próximos días”, informó el NHC.
OFENA: el sistema podría generar lluvias sobre Centroamérica
El agrometeorólogo Agustín Moreira, del Observatorio de Fenómenos Naturales (OFENA), explicó que el sistema AL98 mantiene una probabilidad del 70% de desarrollo y que, aunque los modelos principales lo ubican desplazándose hacia el norte del Caribe, podría generar precipitaciones en Nicaragua y la región centroamericana.
“Estamos teniendo siempre la observación de un sistema de baja presión que tiene una probabilidad de un 70%, el cual se mantiene circulando de las Antillas Menores hacia el Caribe de Centroamérica y con riesgo de un desarrollo ciclónico para los próximos 7 días”, indicó Moreira.
De acuerdo con el análisis de OFENA, varios modelos meteorológicos prevén que el sistema podría moverse del Caribe oriental hacia el Caribe central y posteriormente al noreste, afectando a Cuba, República Dominicana, Haití y Puerto Rico.
El especialista añadió que, aunque el sistema se mantiene desorganizado, podría generar lluvias en Nicaragua durante los próximos días, debido a la humedad que transporta sobre el Caribe.
Tres escenarios posibles para el fenómeno
De acuerdo con el Weather Channel, existen tres posibles trayectorias para la evolución del sistema:
Giro hacia el norte, intensificándose sobre el Caribe central y desplazándose luego hacia el noreste, afectando a La Española antes de internarse mar adentro.
Trayectoria hacia el oeste, continuando sobre el mar Caribe en dirección a Centroamérica, con riesgo de lluvias intensas en Nicaragua y Honduras.
Curvatura posterior hacia el norte, lo que podría provocar impactos en Cuba, las Bahamas y el sureste de Estados Unidos a finales de la próxima semana.
