El conflicto en el Estrecho de Ormuz está disparando los fletes marítimos y el costo de fertilizantes. La Cámara Nacional de Agricultura (CNAA) advierte que producir en Costa Rica es hoy un 15% más caro que hace un mes debido a factores externos.
El pequeño agricultor, ya golpeado por el dólar bajo, ahora enfrenta costos de insumos impagables. Esto se traducirá, en pocas semanas, en una subida de precios en las ferias del agricultor, afectando directamente el bolsillo de las familias nicaragüenses y costarricenses.
Los expertos exigen al gobierno la activación de un subsidio temporal a los insumos agrícolas y la aceleración de compras conjuntas de fertilizantes para abaratar costos. La solución es proteger la soberanía alimentaria antes de que el agricultor prefiera abandonar la tierra.
Costa Rica no puede seguir siendo un espectador pasivo de las crisis globales mientras su sector primario se desangra. Proteger al pequeño agricultor ante el alza de insumos es, en realidad, proteger la mesa y el bolsillo de todos los consumidores. La verdadera soberanía alimentaria comienza con soluciones técnicas y subsidios inteligentes que impidan que el campo se apague por factores que ocurren a miles de kilómetros.
