Moncada “hecho una furia” por carta enviada por Argentina en la que advierte sobre “un deterioro” en la situación de DDHH en Nicaragua

El canciller de Argentina, Felipe Solá defendió al gobierno de su país por haberse abstenido en la votación de la resolución de la OEA sobre Nicaragua el pasado 15 de junio y reveló que días antes le envió una carta al canciller orteguista Denis Moncada en la que le expresaban su “profunda preocupación a partir de la reforma electoral del 4 de mayo y muy especialmente luego de la detención de prominentes figuras políticas” y advertencia sobre “un deterioro en la situación de los derechos humanos” en Nicaragua; lo cual provocó la “furia” del funcionario orteguista.

“Ya habíamos advertido unilateralmente nuestra posición a través de una carta al canciller nicaragüense, antes de la votación, y la opinión pública no tenía esa carta que le mandamos el 11 de junio”, dijo el canciller argentino al medio El Clarín.

“Le decimos de todo a Nicaragua y Nicaragua se indigna. El canciller nicaragüense me llamó y estaba hecho una furia”, agregó.

El canciller de Argentina detalló que le objetaban a su homólogo orteguista “la violación de derechos humanos”.

“Nosotros condenamos a Nicaragua. ¿Por qué? Primero lo condenamos por las acciones del 2018 que generaron entre 200 y 300 muertos y votamos en marzo en el consejo de derechos humanos de Ginebra en contra de Nicaragua por el informe de Bachelet sobre ese año. Y ahora condenamos también por las detenciones. Pero tenemos derecho a condenar lo que queremos condenar, no lo que quieren condenar otros”, añadió.

Solá, que viajará a Italia para participar de la cumbre de cancilleres del G20, y tiene prevista una reunión bilateral con Antony Blinken, secretario de Estado de Estados Unidos, sostuvo que podrá explicar la posición del gobierno argentino frente a la dictadura de Daniel Ortega.

“Bueno, aceptamos que alguien pueda estar decepcionado, pero también puede estar decepcionado por un tiempo”, dijo Solá en otra entrevista a Infobae.

Solá aclaró que Daniel Capitanich, el embajador argentino en Nicaragua, permanecerá en Argentina, porque se trata de un llamado a consultas con todas las letras.

En esa línea explicó que “hay tres figuras”. “Lo primero es la convocatoria a consultas, lo segundo, el retiro del embajador, y lo tercero, la ruptura de relaciones. El llamado a consultas implica un malestar del país que llama hacia el país en el que está el embajador. Vamos a ver la evolución en Nicaragua, vamos a dialogar con el embajador y en función de eso estableceremos cuándo volverá”, sostuvo.

El canciller argentino indicó que en la carta enviada a Moncada le pedían la liberación de los “presos que tienen importancia política”, porque “es difícil creer en un proceso electoral si figuras opositoras no pueden moverse, no pueden actuar”.

“Le pedimos también a nuestro embajador que visitara a los presos, y resultó que los presos estaban incomunicados. El día 15, cuatro días después, se votó en la OEA y nosotros tuvimos objeciones. Algunas fueron atendidas y otras no y decidimos entonces abstenernos”, insistió.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.