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Wilfredo Miranda: “Los periodistas no tenemos la convicción de ser mártir, sino de preservar nuestra voz para seguir denunciando”

El periodista nicaragüense Wilfredo Miranda Aburto, exiliado en Costa Rica desde 2021 y despojado de su nacionalidad en 2023, relató con crudeza el momento en que entendió que su vida estaba en peligro y que ya no tenía un país al cual regresar.

A mí me iban a meter ocho años de cárcel y ese mismo día golpearon y encarcelaron a Félix Maradiaga. Ahí supe que tenía que huir”, contó en una entrevista con Radio Francia Internacional y France 24.

Nosotros los periodistas no tenemos vocación de mártir, sino de preservar la voz para seguir denunciando”, afirmó. Esa convicción lo empujó a tomar una lancha y cruzar por veredas hacia Costa Rica la tarde del 8 de junio de 2021, cuando la Fiscalía en Managua lo amenazó con la Ley de Ciberdelitos y le exigió revelar sus fuentes.

Amenazas y cárcel en Nicaragua

Miranda recuerda que 2021 fue el año en que el régimen decidió sellar cualquier posibilidad democrática. Mientras encarcelaba a todos los precandidatos presidenciales, desató una ofensiva contra la prensa independiente.

Ese día estaban interrogando a Maradiaga en una oficina y al salir lo echaron preso y lo golpearon. Mis colegas me hacían señas para que dejara de hablar y buscara un lugar seguro”, relata.

Desde entonces —y tras el exilio masivo de reporteros— hace una afirmación contundente: “Me atrevo a decir que en Nicaragua no quedan periodistas”.

Casi 290 comunicadores han huido desde 2018, según explicó, y los pocos que trabajaban de forma clandestina fueron identificados y neutralizados por la inteligencia policial.

Hasta hace pocos días, aún había reporteros presos en Nicaragua, ahora trasladados a casa por cárcel, sin libertad ni derecho a ejercer la profesión.

Nicaragua es el único país del hemisferio occidental sin un periódico impreso”, denunció. Más de 50 medios han sido cerrados y el diario La Prensa, el último en circular, fue desarticulado por completo.

Hacer periodismo desde el exilio: contar un país que ya no se puede pisar

Miranda asegura que ejercer el oficio desde afuera es una batalla emocional, logística y ética.

Es complicado, sobre todo cuando vos creés en el periodismo que va al lugar, que se ensucia las suelas, que siente, que huele lo que está pasando. Entonces, es bien difícil tratar de contar nuestro país, eso nos implica una serie de retos logísticos para tratar de contar” nuestro país, confiesa.

Para mantener la cobertura del país, los reporteros dependen de redes de fuentes que aún resisten dentro de Nicaragua, el uso intensivo de tecnología y un rigor extremo en la verificación.

Con el anonimato hay riesgo de perder rigor. Por eso contrastamos cinco, seis o siete veces la información”, explica.

La represión ya cruzó la frontera: Costa Rica tampoco es seguro

El periodista advierte que la persecución del régimen se ha extendido más allá de Nicaragua.

La represión transnacional es real”, afirma, citando el informe del Grupo de Expertos de la ONU que documenta asesinatos, espionaje y vigilancia en Costa Rica.

El caso más extremo: el asesinato del mayor retirado Roberto Samcam, baleado en la puerta de su apartamento en San José. Miranda recuerda que Samcam había denunciado amenazas ante la Dirección de Inteligencia costarricense, “y básicamente le dijeron que no pasaba nada”.

También menciona los intentos de asesinato contra Joao Maldonado y el acoso contra el Colectivo Nicaragua Nunca Más, cuyas oficinas en San José son vigiladas hasta en su basura.

Costa Rica ya no es un lugar seguro para opositores ni periodistas nicaragüenses. Mucha gente está huyendo hacia España”, alerta.

Su propia familia también resultó afectada: su padre sobrevivió a un ataque armado que intentaron presentar como crimen común.

Miranda subraya que la crisis represiva ha provocado un éxodo sin precedentes: el 12% de la población ha salido del país desde 2018.

Ha sido un quiebre familiar muy doloroso, y no se ve una salida pronta”, lamenta, aludiendo a la falta de una estrategia internacional efectiva frente al régimen.

Cuando le preguntaron si imagina regresar a ejercer el periodismo en Nicaragua, Miranda sostuvo: “Ese es mi anhelo. No sé cuándo será. Estoy en una larga estación hacia un país al que no sé cuándo podré volver”.