El Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas denunció que han transcurrido 895 días sin información oficial sobre el paradero del líder indígena miskitu Brooklyn Rivera, detenido arbitrariamente el 29 de septiembre de 2023 en Bilwi, en la Región Autónoma de la Costa Caribe Norte de Nicaragua.
La organización advirtió que el dirigente de 73 años permanece en condición de desaparición forzada y exigió al régimen una prueba de vida inmediata.
“895 días sin saber qué pasó con Brooklyn Rivera. El líder indígena miskito, de 73 años, fue detenido el 29 de septiembre de 2023 en Bilwi. Desde entonces no hay información sobre su paradero. Se encuentra en desaparición forzada. Exigimos una prueba de vida”, demando el Mecanismo en sus redes sociales.
Rivera, histórico dirigente indígena y exdiputado de la Asamblea Nacional por el partido indígena YATAMA, fue arrestado tras regresar al país luego de participar en el Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de la ONU, donde denunció ante la comunidad internacional las violaciones a los derechos de los pueblos originarios por parte del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Según información divulgada por el medio Confidencial, fuentes vinculadas al Ejército de Nicaragua señalaron que Rivera se encontraría grave de salud y bajo custodia policial en un hospital estatal en Managua.
Versión de otras fuentes, señalaron a La Mesa Redonda que el líder indígena estaría siendo atendido en el Hospital Vélez Paiz en Managua.
Las fuentes indicaron que las autoridades estarían preocupadas por el deterioro de su salud debido a las posibles consecuencias políticas y diplomáticas que tendría su fallecimiento bajo custodia del Estado.
Ante esta situación, defensores de derechos humanos consideran urgente que la familia y organismos internacionales exijan una prueba de vida para presionar al régimen.
La detención de Rivera ocurrió semanas después de su participación en el foro de la ONU. Tras sus denuncias internacionales, las autoridades le habrían impedido ingresar al país por la vía oficial, obligándolo a retornar por la frontera de la Mosquitia hondureña antes de su captura en Bilwi.
Además, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha ordenado al Estado nicaragüense la liberación inmediata de Rivera, junto con la de la también líder indígena Nancy Elizabeth Henríquez James. Sin embargo, el régimen ha ignorado hasta ahora las medidas dictadas por el tribunal regional.
