google.com, pub-9466889741542306, DIRECT, f08c47fec0942fa0

El 74% de los nicaragüenses no logra cubrir sus gastos mensuales

La crisis económica en Nicaragua golpea directamente el bolsillo de las familias: casi tres de cada cuatro ciudadanos no logran cubrir sus gastos básicos mensuales, según el más reciente informe de la organización Hagamos Democracia, que evidencia un deterioro sostenido en las condiciones de vida bajo la dictadura Ortega-Murillo.

El Informe No. 14 de Percepción Ciudadana, elaborado en marzo de 2026 a partir de consultas en 40 municipios del país, revela que el 74.3% de los encuestados no logra cubrir sus gastos básicos mensuales, un aumento de 2.2 puntos porcentuales respecto a diciembre de 2025.

Este dato refleja una realidad alarmante: incluso quienes tienen algún tipo de ingreso —ya sea empleo formal o trabajo por cuenta propia— no alcanzan a sostener su vida cotidiana.

La precariedad económica no se limita al desempleo, sino que se ha extendido a amplios sectores de la población.

El informe advierte que este fenómeno está directamente relacionado con la caída del poder adquisitivo, en un contexto donde los ingresos se vuelven insuficientes frente al aumento sostenido del costo de vida.

Empleo precario e informalidad dominante

La estructura del empleo en Nicaragua sigue marcada por la inestabilidad. Solo el 32.3% de los encuestados afirmó tener empleo, mientras que el 52% trabaja por cuenta propia, evidenciando el peso de la informalidad.

Además, el desempleo aumentó a 15.7%, confirmando que el modelo económico impuesto por la dictadura no ha logrado generar empleo formal, estable ni protegido.

En su lugar, predomina una economía de sobrevivencia, con ingresos irregulares y sin acceso a seguridad social.

Hogares más grandes, más presión económica

Más de la mitad de los encuestados (51.2%) vive en hogares de cuatro o más personas, lo que incrementa la presión sobre los ingresos familiares.

A esto se suma que en el 39% de los hogares solo una persona trabaja, lo que agrava aún más la capacidad de cubrir necesidades básicas.

Ingresos a la baja

El informe también evidencia un desplazamiento hacia rangos de ingresos más bajos. Aumentan los sectores que ganan menos de C$7,500 mensuales, mientras disminuye la proporción de quienes superan los C$11,000.

Este deterioro en la estructura de ingresos explica, en gran medida, por qué cada vez más familias no logran cubrir sus gastos.

Canasta básica: el golpe más fuerte

El encarecimiento de los productos esenciales es uno de los factores más críticos. El 83.5% de los encuestados considera que la canasta básica ha subido “mucho”, un salto de casi 20 puntos respecto a diciembre.

Entre los productos más afectados están el queso (90%), la carne (79.1%), los frijoles (65.7%) y la tortilla (51.7%), todos elementos básicos en la alimentación diaria.

A pesar de una leve mejora, el 79.6% de la población afirma que no puede cubrir el costo de la canasta básica, estimada en más de C$20,000 córdobas.

Pesimismo casi total

El impacto económico se traduce en una percepción negativa del futuro: el 95.8% de los encuestados considera que la situación del país es mala.

La principal razón de este pesimismo es la situación económica (44.1%), seguida muy de cerca por la crisis sociopolítica (44.9%), lo que evidencia que la crisis ya no es solo política, sino una lucha diaria por sobrevivir.

Una crisis estructural

El informe concluye que Nicaragua enfrenta una crisis estructural donde convergen el deterioro económico, la precariedad laboral y el aumento del costo de vida, en un contexto de autoritarismo y falta de oportunidades.

Más allá de cifras, los datos reflejan una realidad contundente: la mayoría de los nicaragüenses vive sin poder cubrir lo básico, en una economía que no garantiza condiciones mínimas de bienestar.