El Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más lanzó una campaña para exigir información sobre el paradero del coronel en retiro Víctor Boitano Coleman, desaparecido forzadamente desde el 23 de abril de 2024 tras ser capturado por policías y civiles armados en Managua.
A dos años sin noticias oficiales, su familia continúa denunciando silencio estatal, incertidumbre y temor por su vida.
La campaña, titulada “¿Dónde está Víctor Boitano?”, busca visibilizar uno de los casos denunciados como desaparición forzada en Nicaragua y presionar a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo para revelar información sobre su ubicación, estado de salud y situación jurídica.
Boitano tenía 63 años cuando fue capturado en su casa del barrio Altamira. Desde entonces, según denuncias de su esposa e hija, ninguna autoridad ha confirmado oficialmente dónde permanece retenido, si enfrenta cargos o si recibe atención médica.
“Mi esposo es una persona noble… Lo único que hizo fue expresar sus críticas y denunciar lo que consideraba injusto”, relató su esposa, Eugenia Salvadora Valle Olivares, quien ha encabezado durante dos años una búsqueda marcada por visitas a cárceles, delegaciones policiales y organismos nacionales sin obtener respuestas.
Un militar retirado convertido en crítico del sandinismo
Víctor Boitano formó parte de estructuras vinculadas al Frente Sandinista en su juventud y posteriormente desarrolló carrera militar hasta alcanzar el rango de coronel. Salió del Ejército en 2007 tras desacuerdos internos, según el testimonio familiar.
Con los años publicó libros críticos sobre el Frente Sandinista y denunció presuntos abusos de poder, corrupción y prácticas dentro del aparato político y militar.
Su familia sostiene que esas publicaciones y posiciones críticas derivaron en persecución.
“Lo persiguieron por libros donde describía cómo funcionaba el Frente Sandinista y denunciaba abusos internos”, afirmó su esposa.
Antes de su captura definitiva, Boitano habría enfrentado detenciones previas y presiones para modificar su postura hacia la dictadura, según el relato familiar.
Búsqueda sin respuestas
Entre abril y octubre de 2024, familiares realizaron múltiples gestiones ante centros de detención como El Chipote, La Modelo, instalaciones policiales y oficinas del Sistema Penitenciario Nacional.
También buscaron información ante autoridades policiales sin éxito.
La familia asegura haber acudido al menos 16 veces a distintas instituciones.
“Pasé meses buscándolo y en todos lados me decían que no estaba”, denunció Valle Olivares.
Según los testimonios recopilados por el Colectivo Nicaragua Nunca Más, excarcelados políticos aseguraron haber visto a Boitano en La Modelo, aunque su condición actual continúa siendo desconocida.
Preocupación por su salud
El caso genera especial preocupación debido a las condiciones médicas del coronel retirado.
Boitano padece diabetes, hipertensión, problemas circulatorios, apnea del sueño y depresión, enfermedades que requieren tratamiento permanente.
Su familia teme que la falta de atención médica y el aislamiento puedan poner en riesgo su vida.
CIDH otorgó medidas cautelares
Ante la ausencia de información oficial, el Colectivo Nicaragua Nunca Más presentó una solicitud de medidas cautelares ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
En diciembre de 2024, la CIDH otorgó medidas de protección y solicitó al Estado nicaragüense informar sobre el paradero de Boitano, garantizar acceso familiar, atención médica y aclarar su situación.
Hasta la fecha, según denuncias de la organización, no existen respuestas públicas conocidas.
