La dictadura de Daniel Ortega consumó el robo de una casa en León, que pertenecía a las Hermanas de la Fraternidad Pobres de Jesucristo, quienes fueron expulsadas de Nicaragua en julio de 2023. En la propiedad ahora funciona una oficina de la Dirección de Migración y Extranjería del Ministerio del Interior (MINT).
“Dictadura sandinista CONFISCA propiedad de las hermanas Pobres de Jesucristo que en julio de 2023 fueron expulsadas por la dictadura sandinista. En el interior permanecían policías pero es hasta ahora que la han convertido en una institución del Estado”, denunció a través de redes sociales la abogada e investigadora nicaragüense Martha Patricia Molina.
La abogada criticó que la dictadura “ni siquiera cambió el color de las paredes ni los muebles que utilizaban las monjitas”.
“El Ministerio del Interior criminal haciendo de las suyas. Me informan que hay planes de próximas confiscaciones de edificios religiosos”, alertó Molina.
Monjas fueron expulsadas y confiscadas
Las Hermanas de la Fraternidad Pobres de Jesucristo fueron allanadas por la Policía Orteguista el 2 de julio de 2023, posteriormente fueron expulsadas hacia El Salvador, donde continúan con su labor altruista.
En León, las religiosas atendían a personas que se encontraban en condición de abandono en la localidad. También ayudaban a las personas en situación de calle, abandonados, inhaladores de pega y alcohólicos; les leían la Biblia y los alimentaban.

El 3 de julio, el régimen de Daniel Ortega a través del extinto Ministerio de Gobernación (MIGOB) canceló la personalidad jurídica de la Fundación Fraternidad Pobres de Jesucristo y ordenó la confiscación de sus bienes.
