El expresidente de Costa Rica, Miguel Ángel Rodríguez (1998-2002) pidió al actual gobierno de su país “no ser cómplice” de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo “en sus violaciones a los derechos humanos de su pueblo”.
En un artículo de opinión titulado “Extradiciones a Nicaragua”, el exmandatario se refirió al caso del nicaragüense Douglas Gamaliel Álvarez Morales extraditado a Nicaragua el pasado 16 de enero, a la solicitud de extradición de Reinaldo Picado Miranda y también a una orden de captura contra Gabriel Leónidas Putoy Cano; todos opositores al régimen orteguista y solicitados por este en Nicaragua.
Para el expresidente “esos procesos deben ocuparnos a todos los amantes de los derechos humanos para impedir que Costa Rica contribuya a la violación de las libertades fundamentales de ciudadanos nicaragüenses”.
“Costa Rica no puede ser cómplice de Ortega y Murillo en sus violaciones a los derechos humanos de su pueblo”, sostuvo Rodríguez.
El expresidente solicitó al gobierno de Rodrigo Chaves aque “dé una clara instrucción a todos los cuerpos policiales de que esa sería una seria violación a los derechos humanos que no se puede dar en Costa Rica”.
También pidió “una acción del Gobierno de Costa Rica ante Interpol para solicitar corregir esa circunstancia, y obliga a ser especialmente estrictos en cuanto a las demandas que Interpol haga a solicitud de Nicaragua para extradición de sus nacionales”.
Rodríguez recordó que la Constitución costarricense establece en el Artículo 31 que “Costa Rica será asilo para todo perseguido político… nunca podrá enviársele al país donde fuere perseguido. La extradición… nunca procederá en casos de delitos políticos o conexos con ellos, según la calificación costarricense”.
“Mi petición a la Corte Suprema de Justicia es que se instruya la radical aplicación de este artículo en caso de solicitudes del gobierno de Ortega y Murillo”, apuntó.
