La dictadura de Daniel Ortega anunció el miércoles que incrementará un 4% el salario a 169,982 trabajadores del Estado, incluido a policías y militares, a partir del 1 de noviembre de 2024. Es decir, 40 córdobas por cada mil.
Pese a que solo este año los casi 60 mil trabajadores del “Gobierno Central” que se rigen por la Ley del Salario Mínimo recibieron cuatro incrementos, su sueldo apenas llegará a 227 dólares mensuales al cambio oficial actual, que solo les permite cubrir el 40% del costo de la canasta básica, que según reportes del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE) en agosto se ubicó en 20,559 córdobas.
La vicedictadora Rosario Murillo, aseguró ayer que el dictador Daniel Ortega, autorizó “el ajuste salarial del 4% a toda la nómina fiscal”, a partir de noviembre, y que este es posible “gracias a la buena gestión y el desempeño” macroeconómico de Nicaragua.
El salario promedio de los funcionarios públicos actualmente es de 14.453,4 córdobas (394,6 dólares), con lo cual ascenderá a 15.031,5 córdobas (410,4 dólares), con base en las cifras oficiales.
En tanto, el salario mínimo del sector público, que es de 7.419 córdobas (202,6 dólares), pasará a 8.334,52 córdobas (227,6 dólares), es decir un 12,3% más, anotó Murillo.
Salarios de hambre
El economista nicaragüense Enrique Sáenz, expuso recientemente a La Mesa Redonda que la canasta básica se ha convertido en un “sueño inalcanzable” para muchos nicaragüenses, mientras la dictadura acumula millones.
El experto destacó el contraste entre los números macroeconómicos y las condiciones de vida de la población, indicando que los datos oficiales que se presentan, a menudo “positivos”, en realidad ocultan el sufrimiento de millones de nicaragüenses.
“Detrás de cada cifra hay una familia, hay una empresa; y uno habla de 40% de subempleo, pero esos son millones de nicaragüenses que sufren todos los días, en la mañana, en la tarde, en la noche. Entonces los números tienen el engaño de esconder el sufrimiento o la situación real por la que se encuentra la inmensa mayoría de la población”, enfatizó.
La realidad de la canasta básica
Según el análisis de Sáenz, el costo de la canasta básica se sitúa en aproximadamente 21,000 córdobas mensuales, cifra que supera ampliamente el salario promedio formal, que ronda los 13,200 córdobas.
Esto implica que ni siquiera aquellos con empleo formal pueden cubrir sus necesidades básicas. El salario mínimo en Nicaragua es el más bajo de Centroamérica, lo que agrava la situación de quienes trabajan en el sector informal.
“Padecemos hambre… Los datos oficiales nos dicen que el costo de la canasta básica anda por los 21,000 córdobas mensuales, dentro de la canasta básica hay un componente que se llama alimentos y para que yo nicaragüense residente en Nicaragua pueda salir ‘tana catana’ debería tener un ingreso de 21,000 córdobas para satisfacer mis necesidades básicas… y qué es lo que dice el Banco Central El Banco Central, dice que el salario promedio en la economía formal es menos de 13,200 córdobas. Este salario promedio de quienes están en la economía formal no alcanza para la canasta básica, ni siquiera el costo de la comida que son 14,000 córdobas”, explicó.
El economista señaló que el último reporte de CID Gallup mostró que “más del 50% de los encuestados declararon que no comían tres veces al día” y que es gracias a las remesas que muchas familias logran el sustento.
Apoya a La Mesa Redonda
Nuestro compromiso con nuestras audiencias se basa en el pluralismo, la participación activa de todos los sectores y el diálogo constante. Analizar la información de manera independiente, alcanzar estos postulados, especialmente en condiciones de exilio, es cada vez más desafiante, pero esencial para contrarrestar la narrativa mentirosa de la dictadura Ortega-Murillo. Por eso, cada vez que un seguidor nos apoya, sentimos que no estamos solos en esta importante misión.
