El sacerdote nicaragüense Floriano Ceferino Vargas, de la diócesis de Bluefields en el Caribe sur de Nicaragua, fue secuestrado por la Policía Orteguista en medio de tensiones entre el régimen de Daniel Ortega y la Iglesia católica, denunció la organización Monitoreo Azul y Blanco.
El sacerdote, que está a cargo de la parroquia San Martín de Porres, en el municipio de Nueva Guinea, de la Región Autónoma del Caribe Sur, fue detenido después de oficiar una misa la tarde del domingo y desde entonces “está desaparecido”, indicó esa organización.
El Padre Floriano Ceferino Vargas, de la Iglesia San Martín de Porres en Nueva Guinea está desaparecido desde el 1 de diciembre de 2024.
— Monitoreo Azul y Blanco (@AzulyMonitoreo) December 2, 2024
Exigimos su liberación inmediata, información de su paradero y el respeto a su integridad física.#SOSNicaragua #LibertadYa pic.twitter.com/H5qrkUyDSB
“Exigimos al Estado de Nicaragua información de su paradero, su liberación inmediata, y respeto a su integridad física”, demandó esa organización.
La denuncia ocurre luego de que los obispos de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Panamá, integrantes del Secretariado Episcopal de América Central (Sedac), convocaran a una “jornada centroamericana de oración por la Iglesia en Nicaragua. ‘Gritamos con Nicaragua’. Si un miembro sufre, todos sufrimos con él (1Cor 12,26)”, que “afronta una desafiante realidad”.
La jornada de oración fue convocada para el próximo 8 de diciembre, en honor a la Inmaculada Concepción de María, considerada la Madre y Patrona de Nicaragua por la Iglesia católica nicaragüense.
Y antes que el papa Francisco expresara su “cercanía” a los fieles de Nicaragua ante “las dificultades, incertidumbres y privaciones” que viven: “Estoy con ustedes”, escribió en una carta publicada este lunes.
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