El disidente sandinista Marlon Sáenz, conocido como “el chino Enoc”, reveló el pasado 25 de diciembre detalles explosivos sobre la muerte del tricampeón mundial de boxeo y exalcalde de Managua, Alexis Argüello.
En una transmisión en sus redes sociales, Sáenz desmintió de manera tajante la versión policial ordenada por la dictadura Ortega-Murillo, que asegura que Argüello se suicidó el 1 de julio de 2009. Según Sáenz, la muerte del legendario boxeador fue un asesinato orquestado por altos funcionarios del régimen.
Sáenz señaló al exmagistrado del Consejo Supremo Electoral (CSE), José Luis Villavicencio, como el autor material del asesinato de Argüello. Según su relato, Villavicencio disparó a quemarropa a Alexis, hiriéndolo de muerte.

Relato escalofriante sobre la muerte de Alexis
Marlon Sáenz relató cómo la persecución hacia Argüello comenzó cuando este asumió la alcaldía de Managua. A pesar de su popularidad como exdeportista y su rehabilitación de adicciones, Alexis se vio involucrado en un contexto político en el que sus decisiones fueron constantemente saboteadas por figuras cercanas al poder del Frente Sandinista.
La situación se tornó insostenible cuando fue relegado de sus funciones dentro de la alcaldía, donde Fidel Moreno, quien en ese entonces ocupaba el puesto de secretario general, empezó a tomar las riendas del poder municipal.
Sáenz explicó que, a pesar de la manipulación y las presiones dentro del Frente Sandinista, Argüello intentó reclamar su espacio político. Sin embargo, fue ignorado por altos miembros del régimen, incluidos Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Según el testimonio de Sáenz, Argüello estaba cada vez más aislado, mientras sus demandas y llamados se desmoronaban ante la indiferencia del régimen.
El día del asesinato
Según Sáenz, la tensión escaló en los días previos al asesinato de Argüello, quien estaba preparando una conferencia de prensa para renunciar a su cargo de alcalde. El exboxeador temía por su vida debido a las represalias del régimen y compartió con sus allegados una carta en la que detallaba sus temores.
Marlon Estrada, Pedro Solórzano y el doctor Eduardo Román fueron testigos de que Argüello les entregó copias de la carta, pidiendo que se hiciera pública en caso de su muerte.

Al enterarse de la inminente denuncia pública de Argüello, Lenin Cerna, jefe de organización del partido sandinista, decidió actuar para evitar la renuncia del exalcalde y su posterior exposición.
“Lenin y su pandilla se da cuenta de que Alexis al siguiente día va a dar la conferencia de prensa, va a denunciar todo lo que está pasando y manda a llamar a cinco personas que las quiere llenar de mierda, cuando les digo llenarlas de mierda es comprometerlos también. Agarra a Fidel Moreno, el posteriormente magistrado del Consejo Supremo Electoral, José Luis Villavicencio; el jefe de la Dirección de Medio Ambiente Urbanismo y Registro de la Alcaldía, Edgardo Cuarezma; Chico López, el tesorero del Frente; agarran a Reynaldo Mairena que históricamente era diputado y después el asistente de Fidel y les encomienda la misión: van a profilactar a Alexis”, relató Sáenz.

“La profilaxis ha sido un mecanismo de los organismos de seguridad de convencerte u obligarte a hacer algo, ellos les dicen profilaxis y tiene generalmente dos metodologías: profilaxis persuasiva o profilaxis coercitiva”, explicó.
“Y en este caso le ponen la orden que le dan es hacer una profilaxis coercitiva Alexis, de que obedezca la orden de que no va a presentar la renuncia al siguiente día y que no va a dar ninguna conferencia de prensa; que si en caso Alexis no se sujeta, le pasen la cuenta”, continuó.
El día del asesinato, el grupo llegó a la casa de Alexis en la carretera Sur. Mairena se queda afuera. De acuerdo con Sáenz, Argüello se encontraba en un estado de angustia debido a la depresión y el consumo de drogas.
“La Carla Castillo, esposa de Alexis se presta al juego y les dice ‘está arriba’ porque es de dos pisos la casa, los cuatro pasan arriba, Alexis estuvo coqueándose, está en la loquera, en la depresión de lo que le está pasando y llegan a hablar con él, la primera etapa de la profilaxis que es la que les ordena Lenin”, aseveró.
“Comienzan a hablar con él y les dice que tiene que hacer caso, que la orientación es que no de esa conferencia de prensa, que no presente la renuncia y que siga haciendo caso, y que Fidel Moreno es el poder”, relata.

Durante la confrontación, se produjo un altercado físico entre Argüello y Fidel Moreno, lo que escaló a violencia cuando otros miembros del grupo intervinieron. José Luis Villavicencio, el exmagistrado del CSE, disparó a Alexis en el pecho, causándole la muerte.
“Cuando llegan a la casa dos tres días después cuando lo matan, Fidel le dice ‘hijo de puta vos sabes que me la debés, te la tengo jurada y tenés que hacer caso’, entonces Alexis se violenta, le mete par de cachimbazos más a Fidel en su casa. Viene Chico López y lo agarra por detrás y cuando lo tiene agarrado, el negro Cuarezma Edgardo le pega el pijazo y le quiebra el tabique nasal a Alexis, que es la lesión que tiene cuando es cadáver. Alexis busca cómo zafarse, se logra zafar de Chico López que lo tiene agarrado y sigue violento, entonces José Luis Villavicencio el magistrado del Consejo Electoral le pega el balazo en el pecho, el que mata Alexis no es Fidel, es José Luis Villavicencio. Y de esa manera fue el asesinato de Alexis”, aseguró Sáenz.
Sáenz relató que, tras el crimen, el régimen montó un elaborado encubrimiento, maquillando el cadáver y cambiando los dictámenes médicos para hacer pasar el asesinato como un “suicidio”. La fractura en el tabique nasal de Argüello, que fue tapada con maquillaje, fue uno de los elementos que evidenció la versión falsa que se intentó imponer.
“Al final cumplieron la orden, si él no acepta calmarse y subordinarse, mátenlo, de esa manera se dio el asesinato de Alexis Arguello, después comienza la patraña del suicidio y todo lo que hicieron para cambiar los dictámenes médicos y todo el rollo. Es evidente la fractura en el tabico nasal y el morado, que cuando lo meten al cajón lo maquillaron, a Alexis lo maquillan y le tapan todo”, señaló.
Marlon Sáenz recalcó que el “ejecutor material de Alexis es el magistrado José Luis Villavicencio, pero la misión fue encomendada a cinco, José Luis Villavicencio, Edgardo Cuarezma, Chico López y Fidel Moreno y el quinto que era Reynaldo Mairena que se quedó a seis metros de la casa de Alexis, me imagino que era como el plan B, si tenían que salir corriendo pues la camioneta estaba a 100 metros”.

Versión policial
Según la Policía Orteguista, el pugilista supuestamente se suicidó en su residencia en Managua la madrugada del 1 de julio de 2009, versión que sus hijos mayores nunca han creído.
Conocido como “el Caballero del Ring” y “el Flaco Explosivo”, Alexis fue un personaje popular y espontáneo, tanto en su época deportiva, como en la política.
El tres veces campeón del mundo ganó 82 peleas, 65 por nocaut y sufrió 8 derrotas. Fracasó en la búsqueda del cuarto título mundial en 1982, ante el estadounidense Aaron Pryor, en la categoría de las 140 libras (63 kilos).
Según Sáenz, el asesinato del exalcalde de Managua fue el último de una serie de crímenes orquestados por el régimen contra figuras opositoras y disidentes, como el asesinato del periodista Carlos Guadamuz y el exalcalde Herty Lewites.
