La Concertación Democrática Nicaragüense (CDN) expresó su rechazo a las reformas constitucionales aprobadas en su totalidad el jueves por los orteguistas en la Asamblea Nacional, calificando la modificación como una “monstruosidad jurídica” orquestada por el régimen Ortega-Murillo.
En un comunicado, la organización opositora afirmó que las reformas, aprobadas en una segunda y definitiva legislatura el pasado jueves, son “totalmente nulas y carentes de todo valor”.
El texto de la CDN destaca que con estas reformas, los diputados de facto actuaron como meros “ejecutores de la voluntad imperial de los co dictadores”.
Las modificaciones, que incluyeron la extensión del “mandato presidencial” por un año adicional, permiten que ambos permanezcan en el poder hasta 2028.
Además, el cambio otorga un control total sobre los poderes del Estado a la pareja de dictadores, lo que ha sido calificado como el fin de las garantías constitucionales y el inicio de un régimen dinástico y represivo sin precedentes en la historia de Nicaragua.
“Mediante esta monstruosidad jurídica decidieron ampliar por un año el período de la presidencia con una disposición que no fue aprobada en primera legislatura y por arte de magia transformaron en copresidenta a quien fue presentada en elección anti democrática e ilegítima como vicepresidenta. Con abuso de poder se está profundizando la ilegitimidad de un régimen usurpador de la inconsulta voluntad soberana”, señala el comunicado.
Una de las reformas más controvertidas es la creación de un esquema en el cual los dictadores pueden coordinar el poder legislativo y judicial, eliminando de facto cualquier posibilidad de contrapeso institucional.
La nueva estructura permite a Ortega y Murillo nombrar un número ilimitado de vicepresidentes, lo que ha dado pie a especulaciones sobre la posibilidad de que uno de sus hijos, quienes ya ocupan importantes cargos en el gobierno, sea nombrado en este cargo.
“Para la Concertación Democrática Nicaragüense (CDN), al convertir los poderes del Estado en órganos coordinados por los copresidentes, sin oportunidades reales de recurrir frente a las arbitrariedades, se eliminan las garantías constitucionales que protegen las libertades y derechos individuales, y se sientan las bases de un régimen dinástico y represivo sin precedentes en la historia constitucional del país. Esto profundiza la crisis institucional y demuestra el desprecio del régimen por el ordenamiento jurídico y los derechos fundamentales de la población”, concluyó la oposición.
Además, la reforma constitucional incluye una disposición que permite la retirada de la nacionalidad a aquellos considerados “traidores a la patria”, una medida que la CDN ve como un acto de persecución política y un ataque a las libertades fundamentales.
