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Félix Maradiaga apoya la posible exclusión de Nicaragua del CAFTA-DR

El dirigente opositor y excarcelado político nicaragüense, Félix Maradiaga, expresó su apoyo a las recientes declaraciones de Mauricio Claver-Carone, Enviado Especial de Estados Unidos para América Latina, sobre la posible exclusión de Nicaragua del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos (CAFTA-DR).

Según Maradiaga, es “absurdo” e incluso “inmoral” que el régimen de Daniel Ortega siga beneficiándose de los privilegios de este acuerdo comercial mientras comete graves violaciones a los derechos humanos y destruye el Estado de derecho en Nicaragua.

Las recientes declaraciones del Enviado Especial de EE.UU. para América Latina, Mauricio Claver-Carone, reflejan una verdad innegable: es absurdo, e incluso inmoral, que la dictadura de Daniel Ortega continúe beneficiándose de los privilegios del CAFTA-DR mientras destruye el Estado de derecho, confisca propiedades, reprime a trabajadores y convierte a Nicaragua en un enclave para la competencia desleal de mercaderes chinos”, declaró Maradiaga en un audio enviado a La Mesa Redonda.

Maradiaga recordó que durante meses, diversos sectores de la oposición, incluidas organizaciones como la Fundación para la Libertad de Nicaragua, periodistas, jóvenes, empresarios y activistas, han denunciado ante la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) las acciones del régimen Ortega-Murillo, que han utilizado los beneficios del CAFTA-DR para mantener su “maquinaria represiva».

Asimismo, aseguró que las violaciones a los derechos laborales, los ataques a la empresa privada y la persecución de opositores son una muestra de cómo el régimen se aprovecha del tratado para sostener su control autoritario.

El político nicaragüense destacó que la acción del gobierno de Estados Unidos al revisar la permanencia de Nicaragua en el CAFTA-DR es un “paso en la dirección correcta”.

A su juicio, el comercio no debe servir para “salvaguardar dictaduras”, sino para promover economías libres y respetuosas de los derechos humanos.

Según Maradiaga, la dictadura en Nicaragua ha dejado de ser un socio confiable y se ha convertido en un “enclave de corrupción y persecución política”, lo que pone en duda su permanencia en un acuerdo que promueve la libre competencia y el desarrollo.

Estados Unidos y sus aliados tienen la responsabilidad de garantizar que el comercio promueva el desarrollo y el bienestar de los pueblos, no la opresión. La revisión de Nicaragua en el marco del CAFTA-DR es una respuesta justa y necesaria que envía un mensaje contundente: ningún régimen autoritario puede lucrarse de un sistema basado en la justicia, la libre competencia y los derechos humanos”, concluyó Maradiaga.

Para Claver-Carone, a los Estados Unidos “no nos interesa a Nicaragua como socio comercial, o particularmente a la dictadura de Ortega”.