La Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos (IM-Defensoras) sostuvo que mañana, 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, las mujeres nicaragüenses no podrán salir a las calles para conmemorar su día ni exigir sus derechos, debido a la represión y la prohibición de manifestarse.
“Mañana es #8M y en Nicaragua las mujeres no podrán salir a las calles a defender sus derechos debido a la prohibición y la represión”, señaló la organización en sus redes sociales.
Además recordó que “actualmente hay 7 mujeres presas políticas y 92 defensoras de derechos humanos desterradas o exiliadas fuera del país”.
IM-Defensoras destacó que Evelyn Pinto, defensora nicaragüense de los derechos de la niñez, las mujeres y los pueblos indígenas, es uno de los ejemplos de represión contra activistas.
Pinto fue detenida arbitrariamente en la víspera de la farsa electoral de 2021, permaneciendo encarcelada por más de un año antes de ser desterrada y expatriada. Su historia es solo una entre muchas que reflejan la creciente criminalización de las voces críticas en Nicaragua.
Mientras tanto, la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha convocado a una caminata oficial para “celebrar en grande” el Día de la Mujer. A través de los medios oficialostas, Murillo afirmó que este evento rendirá homenaje a “las mujeres combativas, valientes, guerreras del amor, de luz, de vida y de verdades verdaderas”.
Sin embargo, estas declaraciones contrastan con la realidad de represión que viven las mujeres activistas y defensoras de derechos humanos en Nicaragua.
Las organizaciones de mujeres han alertado sobre el aumento de la violencia machista en el país. Según el Observatorio de Violencia de Católicas por el Derecho a Decidir, capítulo Nicaragua, en lo que va de 2025 al menos nueve mujeres han sido víctimas de feminicidio, un número que supera las cifras del mismo período del año anterior.
Para las feministas, el Estado de Nicaragua ha actuado con indolencia, retroceso y complicidad con la violencia machista.
Las organizaciones de mujeres no podrán sin embargo marchar ni reclamar sus derechos de forma pública en Nicaragua debido a que existe una prohibición oficial, desde septiembre de 2018, de manifestarse en las calles.
La última vez que las mujeres marcharon en Nicaragua para reclamar sus derechos fue en marzo de 2018, un mes antes de que estallaran manifestaciones contra el régimen Ortega-Murillo.
