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Maradiaga denuncia ante la ONU la persecución contra las mujeres religiosas en Nicaragua

En el marco de la 69ª Sesión de la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW69) de la ONU celebrada en Nueva York, el opositor nicaragüense Félix Maradiaga denunció la creciente represión del régimen de Daniel Ortega en Nicaragua, con especial atención a la persecución sistemática contra las mujeres religiosas.

Maradiaga participó como expositor en el evento paralelo titulado “Responding to Injustice Through Constructive Agency” (“Respondiendo a la injusticia mediante la acción constructiva”), donde expuso la grave situación que atraviesan las organizaciones religiosas y civiles en su país.

Durante su intervención, Maradiaga subrayó la difícil situación que enfrentan las mujeres religiosas, señalando que “la mitad del clero católico ha sido forzado al exilio; obispos y líderes religiosos están encarcelados, y denominaciones protestantes y misiones evangélicas perseguidas”.

En particular, se refirió a las Misioneras de la Caridad y la orden de las Carmelitas, a quienes les ha sido arrebata la libertad de ejercer su labor humanitaria, debido a la expulsión arbitraria y la confiscación de bienes que han sufrido.

El opositor también hizo hincapié en la clausura forzada de universidades, escuelas y organizaciones humanitarias, mencionando que más de 5,700 organizaciones civiles, muchas de ellas con inspiración religiosa o humanitaria, han sido cerradas por el régimen nicaragüense.

Esta situación ha afectado gravemente a la educación y la asistencia social en el país, generando un vacío en la protección de los derechos fundamentales de los ciudadanos.

Maradiaga destacó que, frente a esta grave represión, el papel de las organizaciones religiosas y de la sociedad civil es esencial para la defensa de la democracia y la libertad religiosa.

Las organizaciones religiosas y de la sociedad civil no pueden permanecer pasivas o indiferentes frente a la injusticia. La no violencia no es debilidad; es fuerza moral y espiritual”, expresó.

Finalmente, el exiliado político nicaragüense subrayó la importancia de mantener los espacios internacionales como las Naciones Unidas, pese al escepticismo que a menudo generan.

A pesar del legítimo escepticismo hacia las instituciones internacionales, estos espacios siguen siendo vitales para la defensa de la dignidad humana y la búsqueda de justicia”, concluyó.