Pedro González
Algunos de nosotros estamos celebrando el comienzo del Año Nuevo chino. Algunos de nosotros vamos a tener una vez más la experiencia de pararnos frente a un altar con una varita de incienso prendido y prosternarnos para rendirle homenaje a nuestros ancestros. Después degustaremos de algunas de las delicias de la tradición culinaria china. Nosotros somos descendientes de chinos, pero no pertenecemos al Estado-nación chino ni estamos de acuerdo con el régimen político y económico de ese Estado-nación. Somos chinos nicaragüenses como otros son chinos ticos, mexicanos, peruanos, estadounidenses y, sí, taiwaneses. Tenemos, unos más que otros, algunos elementos de la cultura china pero no somos ciudadanos del Estado-nación chino.
Porque lo chino es una cultura no un régimen ni un Estado-nación. Ese Estado-nación que Occidente llama China se conoce como el Estado-central o Reino Medio, y es un reino con mucha diversidad étnica. Oficialmente, se le conoce como la República Popular China. Pero ella no abarca todo lo chino.
Creo que es importante diferenciar al régimen, la cultura y la República Popular China. Creo que a veces en Nicaragua no se hace esa diferencia y la gente se refiere a los chinos con un tinte étnico, como lo hace Trump con los inmigrantes del Tercer Mundo. Y se está creando así una animadversión hacia los chinos y se están sentando las bases para un conflicto étnico, que siempre tiene la base económica de que nos están quitando los trabajos o nos están afectando económicamente.
Los niños chinos que crezcan o nazcan en Nicaragua van a ser nicaragüenses, y, como todo nicaragüense, deben tener todos los deberes y derechos que les confiere el Estado de Nicaragua. Los nuevos inmigrantes chinos también tienen que tener deberes y derechos, algo que debe ser claramente establecido por el Estado nicaragüense. Es a los Estados a los que hay que culpar no a los pobres inmigrantes.
Los chinos nicaragüenses, vale la pena recordar, hemos contribuido a la política y a la cultura nicaragüense. Hay escritores, personajes históricos y políticos que son descendientes de chinos. Pero son, somos nicaragüenses.
Sobre Taiwán, esa es la República de China, una república independiente de la República Popular China. Si se va a unir a la República Popular China debe ser una decisión soberana de los taiwaneses.
Así es que en este día que comienza un año nuevo, les deseo buena salud, suerte y éxitos en el Año del Caballo.
*El autor es nicaragüense.
