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*Por Oscar René Vargas

La futura estrategia de Ortega contempla que los EE.UU. van a terminar reconociéndolo. Posiblemente, entre noviembre 2021 y el primer trimestre del 2022, Ortega llama a un diálogo nacional. Asistirán la mayoría de los poderes fácticos internos que le son favorables. Ortega podría dar algunas concesiones a cambio de ser reconocido en su nuevo período por los poderes fácticos internos.

Dado que los problemas mundiales se han agudizado (Afganistán, Pandemia, Haití, Venezuela, China, Cuba y Triángulo del Norte de Centroamérica), el caso de Nicaragua pasa a ser un tema de décima preocupación de los EE.UU. Siguiendo esa lógica, los EE.UU. buscarán «resolver» el caso Nicaragua presionando para que en esas negociaciones Ortega ofrezca más concesiones a cambio del levantamiento de sanciones individuales y reconocimiento a su nuevo período presidencial. A lo mejor se negocia un adelanto de las elecciones para el 2023 o 2024.