Régimen quitó el nombre de Dennis Martínez a Estadio Nacional de Béisbol

Desde el lunes 21 de noviembre, el Estadio Nacional Dennis Martínez dejó de llamarse de esa manera y ahora es simplemente ‘Estadio Nacional de Beisbol’.Incluso el régimen quitó ayer de la fachada del campo deportivo el nombre del big leaguer nicaragüense.

El cambio de nombre al Estadio venía promoviéndose por fanáticos orteguistas desde 2020, cuando Martínez condenó el uso del mismo como un cuartel de la Policía y paramilitares de Daniel Ortega, y se oficializara como un opositor más a la dictadura Ortega-Murillo.

Así era la fachada del Estadio Nacional Dennis Martínez

En febrero de 2020, el entonces concejal orteguista –ahora diputado de facto– Moisés Absalón Pastora arremetió contra Dennis Martínez, a quien llamó “mal agradecido” y “vende patria” y lanzó una campaña para cambiarle el nombre al Estadio Nacional.

Es fácil comprender el grito, el clamor de la gente, en este caso de los aficionados al béisbol, demandar con más frecuencia y con más fuerza que ese bello y nuevo estadio del juego perfecto, que es nuestro nuevo coloso nacional, ya no se llame como se llama, que se quite el nombre de ese mal agradecido, de ese vende patria que anda pidiendo sanciones y agresiones contra Nicaragua y que se le ponga cualquier otro, porque para eso hay muchísimas propuestas”, escribió en un artículo de opinión de Pastora publicado en sus redes sociales y medios oficialistas.

Dennis Martínez es la máxima gloria del beisbol nicaragüense. Jugó en las Grandes Ligas durante 23 temporadas y el 28 de julio de 1991 se convirtió en el primer latino en lanzar un juego perfecto. 

El Estadio es una de las huellas que dejó Taiwán en Nicaragua, cuando la isla era un aliado de Ortega y con quien mantenía relaciones diplomáticas hasta el 9 de diciembre de 2021.

El campo deportivo es considerado por la Confederación Panamericana de Béisbol (Copabe) como “el mejor de Latinoamérica”. Construido bajo los parámetros y supervisión de la Major League Baseball (MLB) de Estados Unidos en 2016, a un costo de 36 millones de dólares, fue la joya de la corona de los XI Juegos Centroamericanos de Managua en 2017.

Con un césped importado desde Costa Rica, 15.000 butacas, amplias veredas, próximo a una laguna y a centros comerciales, más un mural impresionante del mejor beisbolista nicaragüense, Dennis Martínez, y una estatua del expelotero puertorriqueño Roberto Clemente, quien murió en 1972 mientras llevaba ayuda para los damnificados del terremoto en Managua, se trata de uno de los edificios más hermosos de Nicaragua.

*Foto cortesía

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