Leonel Argüello Yrigoyen, médico epidemiólogo
Las neuronas son las células más extraordinarias del cuerpo humano, encargadas de transmitir la información que permite que pensemos, sintamos, recordemos, nos movamos y que todos nuestros órganos funcionen de forma coordinada. Son los mensajeros eléctricos y químicos del sistema nervioso.
Las neuronas nacen, viven y en algunos casos se regeneran para mantenernos en funcionamiento. Viven tanto como nosotros y mueren cuando el cerebro envejece o se daña.
Su energía proviene principalmente de la glucosa y los nutrientes que aportamos con una alimentación saludable. No almacena la glucosa por lo que la necesita junto con el oxígeno, vitaminas B1, B6 y B12, necesarias para el metabolismo neuronal, ácidos grasos omega-3 que mejoran la comunicación entre neuronas y antioxidantes (vitamina C, E, zinc) que protegen las neuronas del estrés oxidativo. La circulación sanguínea es vital para que las neuronas funcionen correctamente.
A diferencia de la mayoría de las células del cuerpo, las neuronas no se reemplazan constantemente. Muchas de las que tenemos hoy nacieron antes de nacer y pueden vivir toda la vida, incluso más de 100 años si el cerebro se mantiene sano. Sin embargo, algunas neuronas como las del bulbo olfatorio o las del hipocampo relacionado con la memoria y el aprendizaje se renuevan periódicamente. Mueren de forma programada, por falta de oxígeno (como en un accidente cerebrovascular) y por degeneración progresiva. Factores como el estrés crónico, el consumo de alcohol, el tabaquismo y la falta de sueño también aceleran su deterioro.
Las neuronas son células nerviosas altamente especializadas, reciben las señales entre ellas, transmite impulsos eléctricos a otras células y liberan neurotransmisores que comunican una neurona con otra. El cuerpo humano contiene entre 85 y 100 mil millones de neuronas, que trabajan junto con miles de millones de células gliales, las cuales las nutren y protegen.
Sin embargo, las neuronas no solamente están en el cerebro, donde se ubican alrededor de 86 mil millones de ellas, contribuyendo al control del pensamiento, movimiento, emociones y aprendizaje; también están en la corteza cerebral, en la parte más externa del cerebro, con 16 mil millones y maneja los procesos cognitivos superiores como memoria, lenguaje, razonamiento. El cerebelo o cerebro pequeño, está en la parte baja trasera del cerebro, con 69 mil millones trabaja con la coordinación, equilibrio y precisión motora. La médula espinal que va dentro de nuestras vértebras en el centro de la espalda con mil millones conduce señales entre cerebro y cuerpo, controlando los reflejos, es como la carretera principal. Los intestinos, con 500 millones, regula digestión, movimientos intestinales y comunicación con el cerebro, algunos le dicen el segundo cerebro humano. El corazón tiene 40 mil neuronas coordina ritmo cardíaco y responde al sistema autónomo. La retina, que es la parte interna trasera de nuestros ojos, con 100 millones detecta luz y forma imágenes. Por último, la piel, con millones de neuronas detectan tacto, presión, dolor y temperatura.
Cuidar las neuronas es cuidar nuestra mente, memoria y vitalidad. Para contribuir a generar nuevas neuronas puede estimularse con el ejercicio físico, una buena alimentación y la estimulación mental. Dormir bien, aprender cosas nuevas, hacer ejercicio y mantener una dieta rica en antioxidantes y omega-3 son las mejores formas de mantenerlas activas toda la vida.
