Vacunación contra coronavirus en Nicaragua: entre desorden, represión y desconfianza

*Por Expediente Público

La jornada de vacunación a niñez desde los dos años hasta los 17 años se sigue dando con biológicos cubanos no autorizados, mientras Nicaragua aún se encuentra debajo del 10% de inmunización, lo cual preocupa a la Organización Panamericana de Salud junto a un nuevo reporte de que cuatro variantes del coronavirus circulan en el país: Gamma, Beta, Alpha y Delta.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS), después de una larga espera de informes referentes a la situación de las variantes en el país de parte del Ministerio de Salud (Minsa), el 17 de noviembre confirmó la presencia de todas ellas: Alpha, Beta, Gamma y Delta.

A su vez según el último informe del Minsa, que comprende del 9 de noviembre al 16, los casos activos son de 124 y mantienen una muerte a la semana.

El contexto sanitario es complejo en Nicaragua: existe represión, desorganización estatal y desconfianza de parte de la población nicaragüense contra la administración de biológicos cubanos que aún no tienen la aprobación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), misma que aún no prioriza la vacunación a menores especialmente en países rezagados.

El Estado de Nicaragua anunció el inicio de las jornadas el pasado 25 de octubre, dando a conocer que las vacunas disponibles para los niños de 2 a 17 años son la Abdala y la Soberana, de manufactura cubana.

En la actualidad solo el biológico Pfizer está aprobada por organizaciones internacionales como la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés), para la aplicación a la niñez.

Nicaragua continúa debajo del 10% de vacunación

Carissa Etienne, directora de la OPS, en la sesión semanal de la organización sobre la situación actual del Covid-19 en el continente americano, manifestó que Nicaragua se encuentra aún se encuentra por debajo del 10% de cobertura de vacunación al igual que Haití, que según la OMS es de 7.3%.

La OPS en su estrategia de vacunación tiene un esquema de grupos prioritarios, donde sugieren primero completar la vacunación a la población en riesgo, es decir, primeramente, trabajadores de la salud, luego personas de la tercera edad, personas en condiciones de riesgo y en la última escala de prioridades está la niñez y adolescencia.

El régimen Ortega Murillo manifiesta que la cobertura que se ha alcanzado es de 47%: “Los niños de 2 a 11 años han sido aplicado 340 mil 200 vacunas. Ahora estamos en todas partes ofertando la protección para quien quiera vacunarse voluntariamente. De 12 a 17 años se han aplicado 236 mil 371 vacunas y de 18 a 29 años hemos aplicado 502 mil 124 Sputnik Light y AstraZeneca”, expresó Rosario Murillo, vicepresidenta y vocera de comunicación, el 2 de noviembre en su discurso habitual a medios oficialistas.

Desconfianza de inmunización a menores

El doctor José Delgado, especialista en Salud Pública, explicó a Expediente Público, que el Covid-19 afecta a todos los sectores poblacionales y que la inmunización a niños aún no es recomendable debido a que las vacunas aún son de carácter experimental.

Respecto a la afectación del virus a menores de edad en Nicaragua, el doctor Leonel Argüello, médico especialista en epidemiología, explicó a Expediente Público, que han sido muy pocos los casos, pero no inexistentes.

“Son pocos casos, no obstante, si hemos tenido varios del Síndrome Multisistémico Inflamatorio, que es cuando se inflaman todos los órganos respiratorios y puede ser por haber estado enfermos un mes antes o tal vez de manera asintomática. La mortalidad es de alrededor de 1%, no se ha dado de manera tan fuerte aquí, aunque también hay que tener en cuenta la poca información pública accesible”, explicó.

“Hay que tratar de entender que la elaboración de la vacuna se hace de 18 años hacia arriba, porque ese es el rango donde se puede experimentar el consentimiento de la persona, no es que la vacuna para los de 60 años es diferentes que para los de 40 o para los 18 años, sino que tiene que ver con rango de edades de experimentación”, explicó por su parte Delgado a Expediente Público.

Argüello explicó que las vacunas cubanas generan desconfianza a la población debido a que no hay estudios científicos suficientes en manos de las autoridades sanitarias internacionales y debido a ello no puede ser recomendada para una aplicación masiva.

El doctor Eddy Valverde, miembro de la Unidad Médica de Nicaragua, estuvo de acuerdo que no se puede recomendar la vacunación en niños por falta de estudios.

«El verdadero problema es que no hay suficientes datos provenientes de estudios clínicos con alto rigor científicos que nos garantice la seguridad y la efectividad de la vacunación en niños. Los únicos estudios son de Pfizer en Estados Unidos para niños de 12 años, donde ha reportado seguridad, no quiere decir que no haya efectos adversos, pero es la única vacuna que ha sido evaluada para aplicarse a adolescentes”, explicó a Expediente Público.

¿Vacunación voluntaria?

La vacunación contra la Covid-19 debe de ser voluntaria, sin embargo, el Observatorio Ciudadano en las irregularidades que monitorea respecto al manejo del gobierno expuso que, a pesar de ello, en diferentes municipios se han reportado casos donde se ha ejercido presión para obligar a los padres de familia a que sus hijos sean vacunados: “A pesar de esas presiones, la percepción generalizada es que ha habido poca demanda en la población infantil y adolescente”, explicó el observatorio en su comunicado de prensa.

Otra de las irregularidades reportadas es el inminente desorden, aglomeraciones, largos tiempos de esperas y sobre todo la presencia de propaganda política en los centros de vacunación, además de la existencia de campañas que incentivan la vacunación infantil que involucran fotografías a los niños en redes sociales haciendo propaganda al régimen sandinista.

Entre las medidas desesperadas del régimen por tratar de superar la falta de aceptación de las vacunas cubanas en la sociedad nicaragüense, que en miles de casos prefirió migrar a Honduras para vacunarse con fármacos asegurados, está la implementación de una jornada de vacunación casa por casas de las llamadas “Brigadas de vacunación voluntaria” en los barrios de Managua.

Honduras una vez más abrirá sus fronteras para inocular con segundas dosis a los nicaragüenses que viajaron a inmunizarse en la jornada anterior.

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