Dr. Leonel Argüello Yrigoyen, médico epidemiólogo.
El uso racional de medicamentos se refiere a la práctica en la que los pacientes reciben el fármaco adecuado a sus necesidades clínicas basado en el diagnóstico que le realiza el médico, en la dosis correcta, durante un tiempo apropiado y al menor costo posible para ellos. Los medicamentos deben cumplir su función terapéutica sin causar daño.
El uso incorrecto de medicamentos, incluyendo los de uso común puede tener consecuencias graves, por ejemplo, la automedicación excesiva o sea tomar medicamentos sin receta puede enmascarar síntomas, retrasar diagnósticos o causar efectos secundarios. El uso indebido de antibióticos contribuye a que las bacterias se vuelvan resistentes, dificultando tratamientos futuros y aumentando los costos. Mezclar medicamentos sin supervisión médica puede provocar reacciones adversas. El tomar más o menos dosis de lo indicado puede ser tóxico o ineficaz. Algunos medicamentos, como analgésicos o ansiolíticos que disminuyen o eliminan la ansiedad, pueden generar adicción si se usan sin control.
Veamos algunos ejemplos de medicamentos de uso común: Paracetamol o Acetaminofen, aunque es seguro, su abuso puede causar daño en el hígado, el Ibuprofeno, puede provocar problemas gástricos si se toma en exceso. El uso prolongado de Omeprazol sin indicación puede alterar la absorción de nutrientes.
Para evitar estos riesgos, se recomienda consultar siempre al profesional de salud antes de iniciar cualquier tratamiento, quedar claro lo que dice la receta, leer y seguir las indicaciones del prospecto o instrucciones del medicamento y lo que le diga el médico, pregúntele siempre. No interrumpir el tratamiento sin orientación médica. Evite compartir medicamentos con otras personas, incluso si tienen síntomas similares. Almacene correctamente los medicamentos y revise su fecha de vencimiento. Los sistemas de salud deben fomentar políticas educativas, listas de medicamentos esenciales y guías clínicas basadas en evidencia.
Es importante señalar que usted quede claro del nombre de la medicina que le recetaron, que sea esa misma la que le den en la farmacia, pues varios nombres comerciales se parecen, que su receta se la despachen con el nombre comercial o que busquen un genérico que contiene el mismo principio activo, tiene la misma eficacia, seguridad y calidad que el medicamento comercial y es más económico.
Los 10 correctos de enfermería son principios fundamentales que garantizan la seguridad del paciente durante la administración de medicamentos. Aplicarlos reduce errores y mejora la calidad del cuidado. Ellos son Paciente correcto, Medicamento correcto, Dosis correcta, Hora correcta, Vía correcta, Registro correcto, Forma correcta, Acción correcta, Respuesta y Educación correctas. Esto también lo debemos usar nosotros, especialmente si tenemos infantes, niños y niñas que son más sensibles a las dosis de medicamentos.
El uso racional de medicamentos no solo mejora la salud individual, sino que también protege a la comunidad frente a problemas como la resistencia bacteriana y el gasto innecesario, pues si no funcionan se tendrán que usar otros que son mucho más caros. La educación, la responsabilidad y el acompañamiento médico son claves para lograrlo. Y recordemos no todo requiere medicamento, a veces son cambios de vida que sean más saludables, modificaciones de comportamiento, ejercicio o ser más activo, dieta o forma y contenido de lo que comemos, bajar peso, apoyo a la salud mental con las relaciones sociales, entre otros.
