La excomandante guerrillera y ex presa política Dora María Téllez afirmó que el anuncio de Daniel Ortega de que en Nicaragua no volverán a celebrarse elecciones, refleja el fracaso de Rosario Murillo en su intento de construir un proceso electoral controlado que permitiera al régimen aparentar una transición democrática sin poner en riesgo su permanencia en el poder.
Según Téllez, Murillo habría mantenido conversaciones con partidos políticos y antiguos dirigentes para organizar unos comicios con fuerzas colaboracionistas que legitimaran una nueva reelección de la pareja de dictadores.
Sin embargo, sostuvo que ese plan no prosperó y obligó a Ortega a reconocer públicamente que no permitirá elecciones en las que una oposición democrática pueda competir.
“A Rosario Murillo le fracasó el circo electoral que quería montar para el próximo año”, afirmó la exdirigente sandinista, quien consideró que esa es una de las explicaciones del discurso pronunciado por Ortega durante el acto oficial del 19 de julio.
Afirmó que los co-dictadores saben que no cuenta con respaldo popular suficiente para enfrentar unas elecciones mínimamente competitivas y que ese temor explica el anuncio de Ortega.
“La suspensión de las elecciones no demuestra fortaleza; demuestra miedo”, señaló.
Téllez también llamó la atención sobre el momento en que Ortega dirigió parte de su discurso al jefe del Ejército, Julio César Avilés, para hablar de nuevas leyes destinadas a impedir el acceso de la oposición al poder, lo que interpretó como otra señal del temor que existe dentro del sandinismo frente a una eventual apertura democrática.
Finalmente, consideró que el régimen atraviesa una etapa de desgaste político irreversible y que el discurso del 19 de julio confirmó que la continuidad de la dictadura depende cada vez más de la represión y no del respaldo ciudadano.
