El escritor nicaragüense, Sergio Ramírez, dijo este lunes en México que además de escribir historias bien hechas su deber es contar las injusticias y lo que está sucediendo en el mundo y especialmente en su país bajo el régimen de Daniel Ortega.
“Yo sé que tengo una voz como escritor y tengo que usar esa voz para las que no pueden hablar, yo no soy el único exiliado Nicaragua, hay miles que se han ido por distintas razones (…) yo estoy obligado moralmente a ser su voz y no callarme ni frente a las injusticias, ni frente a la opresión”, aseguró.
Ramírez aseguró que su oficio le ha ayudado a sobrellevar el exilio que lo llevó a España en 2021, luego de publicar su libro ‘Tongolele no sabía bailar’.
“Hoy en día para mí la nostalgia tiene esta pesadumbre de la posibilidad de no regreso, que es una carga mucho mayor, pero en uno u otro caso yo no soy un exiliado cualquiera en el sentido de que de que yo soy un escritor, si no fuera un escritor y quizá el exilio sería para mí una carga más pesada”, expresó.
El autor, Premio Cervantes 2017, afirmó que aunque no vuelva a su tierra natal le queda la memoria y la imaginación para recrear lo que es su país y lo que sucede en él.
Ramírez, que en su nuevo libro ‘El caballo dorado’ no quiso repetir la fórmula de su obra anterior, sino hablar desde la nostalgia de su país al evocar recuerdos de su niñez y de los carruseles que se colocaban en un terreno frente a su casa.
*Con EFE
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