La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos dijo este miércoles que la confiscación de un colegio religioso por parte del régimen de Nicaragua es “una prueba más de que la perversidad de la dictadura” de los “tiranos” Daniel Ortega y Rosario Murillo, “no tiene límites”.
“Una prueba más de que la perversidad de la dictadura Murillo-Ortega no tiene límites. Rosario Murillo acaba de confiscar otro colegio religioso, el colegio San José, de Jinotepe”, señaló esa oficina adscrita al Departamento de Estado, a través de su cuenta en X.
“Su obsesión con ‘todo dentro del Estado, nada fuera del Estado, nada contra el Estado’, solo acelerará el colapso de su régimen”, valoró esa oficina.
“El poder de la fe y el deseo del pueblo nicaragüense de liberarse de la tiranía prevalecerá más allá de esta dictadura”, agregó el mensaje.
El martes pasado, Murillo informó la confiscación de un colegio que pertenecía a la orden religiosa Congregación Hermanas Josefinas, donde, según dijo -sin presentar pruebas-, se “torturó y asesinó a compañeros” sandinistas en el marco de las manifestaciones que estallaron en abril de 2018.
Murillo, dijo a través de medios oficiales que el antiguo colegio San José, ubicado en la ciudad de Jinotepe, departamento de Carazo, pertenece ahora al Estado con el nombre de centro educativo ‘Bismarck Martínez’, en honor a un militante sandinista asesinado en el marco de esas protestas, y al que tildó de “símbolo de paz y victorias”.
Ese colegio no es el primero de una orden religiosa o de la Iglesia católica que es expropiado por el régimen en Nicaragua.
En enero pasado, dos edificios propiedad de la Iglesia católica de Nicaragua: el seminario San Luis Gonzaga, de la diócesis de Matagalpa y el centro de retiro espiritual La Cartuja fueron expropiados por el régimen de Ortega y Murillo.
