El periodista e investigador Alfonso Malespín advierte que la nueva Ley 1223 pone en manos de TELCOR el control total de las telecomunicaciones, eliminando la privacidad, la libertad de expresión y el derecho a la información en Nicaragua.
Una nueva ley para el control total del internet
El 6 de noviembre de 2025 entró en vigencia la Ley General de Telecomunicaciones Convergentes (Ley 1223), conocida como la “nueva Ley Mordaza”.
En el programa La Mesa Redonda, el periodista Sergio Marín Cornavaca conversó con Alfonso Malespín, investigador y periodista independiente, quien analizó el alcance represivo de esta normativa que convierte a TELCOR en juez y parte del sistema de comunicación nicaragüense.
TELCOR: del ente regulador al órgano de censura
La Ley 1223 transforma completamente el rol de TELCOR, que pasa de ser un organismo técnico a uno con poder de control político. Ahora, TELCOR puede regular contenidos, supervisar la producción de información y decidir qué se puede o no publicar.
Esta legislación le otorga a TELCOR un poder discrecional absoluto, sin control judicial ni instancias independientes, permitiendo la censura directa sobre medios, periodistas, creadores de contenido e incluso usuarios comunes de redes sociales.
Vigilancia masiva y pérdida de privacidad
Uno de los puntos más alarmantes de la nueva ley es el artículo 110, que obliga a las operadoras de telecomunicaciones como Claro o Tigo a entregar información georreferenciada y estadística de los usuarios a TELCOR.
Esto legaliza la vigilancia digital masiva en un país bajo un Estado policial.
El régimen podrá acceder a metadatos de llamadas, ubicación, mensajes y actividad en línea sin orden judicial, colocando al ciudadano común bajo un monitoreo constante similar al de sistemas implementados en China, Rusia o Venezuela.
Amenaza directa al periodismo independiente
La Ley 1223 representa un golpe al periodismo libre. Obliga a todo productor de contenido digital a contar con una licencia estatal, lo que permite al régimen controlar quién puede o no difundir información.
Medios como La Mesa Redonda o plataformas en el exilio podrían ser bloqueadas dentro del territorio nacional, consolidando un cerco informativo total.
La medida también elimina la vigencia de licencias anteriores de radio y televisión, obligando a todos los medios a someterse nuevamente a TELCOR.
Tecnología china y rusa detrás del espionaje
El cambio en la estructura tecnológica de TELCOR no es casual. Tras romper relaciones con Corea del Sur, el régimen reemplazó la cooperación técnica por asesores rusos y chinos, quienes han instalado infraestructura de vigilancia y control digital.
La presencia de empresas como Huawei en contratos estatales y la participación de técnicos rusos en bases militares como la de Mocorón refuerzan la dependencia tecnológica del régimen hacia potencias extranjeras y su modelo de censura.
Cómo protegerse ante la Ley Mordaza
Ante el nuevo escenario de control y espionaje digital, Malespín recomienda a los nicaragüenses adoptar medidas básicas de autoprotección, como:
- Usar VPN para navegar y consumir contenidos bloqueados.
- Borrar diariamente el historial de navegación y mensajes.
- Guardar información sensible en la nube con contraseñas seguras.
- Evitar compartir datos personales o ubicaciones en tiempo real.
Estas acciones no garantizan una protección total, pero reducen la exposición ante un sistema estatal que prioriza la vigilancia sobre la privacidad.
Un pueblo en resistencia digital
La Ley Mordaza 2.0 busca anular el pensamiento crítico y el libre acceso a la información, pilares del periodismo independiente.
Frente a este panorama, La Mesa Redonda reafirma su compromiso con la verdad, la libertad de prensa y la defensa del derecho ciudadano a informarse.
A pesar de la censura, la sociedad nicaragüense sigue encontrando formas de comunicarse, compartir información y mantener viva la resistencia digital frente a la dictadura Ortega-Murillo.
