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Prisión preventiva por un año contra sospechoso del femicidio de Junieysis Merlo

La justicia de Costa Rica dictó un año de prisión preventiva contra la expareja de la nicaragüense Junieysis Adely Merlo Espinoza, de 29 años, mientras avanza la investigación por su asesinato, un caso que ha provocado indignación tanto dentro como fuera del país.

La medida cautelar fue solicitada por la Plataforma Integrada de Servicios para la Atención de Víctimas, en Pavas, y acogida por el juzgado penal correspondiente, que consideró necesario mantener al imputado privado de libertad ante riesgos procesales.

El principal sospechoso es Gustavo Adolfo Ramírez Calvo de 57 años, quien mantuvo una relación de ocho años con la víctima y es el padre de sus hijas gemelas, de cuatro años.

Según la autopsia realizada por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), la joven murió por asfixia, presumiblemente mediante estrangulación.

El director del OIJ, Michael Soto, explicó que este tipo de muerte ocurre por la compresión del cuello, ya sea con manos, antebrazo, lazo u objetos rígidos.

El caso ha generado conmoción por la violencia del crimen y por la forma en que el cuerpo fue ocultado. Merlo fue encontrada enterrada en una fosa dentro de un condominio en Santa Ana, en el sector de Salitral, tras varios días de búsqueda.

La joven fue vista por última vez el 31 de marzo y su desaparición fue denunciada dos días después. Las investigaciones llevaron a las autoridades a realizar excavaciones en una vivienda del condominio Los Pericos, donde finalmente se localizó el cuerpo.

De acuerdo con la hipótesis preliminar, el sospechoso habría aprovechado trabajos de maquinaria en el terreno para solicitar la apertura de un hueco, que posteriormente utilizó para ocultar el cadáver. El trabajador que realizó la excavación no tenía conocimiento del propósito.

Previo al crimen, la víctima había solicitado medidas de protección contra su expareja en marzo de 2025. Estas fueron otorgadas por un año, pero vencieron el 10 de marzo de 2026, pocas semanas antes del asesinato.

En paralelo, la familia materna enfrenta un proceso por la custodia de las dos menores. Ariel Merlo, hermano de la víctima, indicó que buscan hacerse cargo de las niñas para mantenerlas dentro de su entorno familiar en Nicaragua, junto a su hermano mayor.

Sin embargo, una persona de la familia paterna también ha solicitado la custodia, lo que ha generado preocupación entre los allegados de la víctima.

Según explicó, aunque no responsabilizan a la familia del sospechoso, consideran que las menores deben permanecer con la familia materna.