La opositora nicaragüense Haydée Castillo aseguró que la asistencia del co-canciller Valdrack Jaentschke y otros representantes del régimen sandinista a los funerales del líder supremo iraní, Alí Jameneí, constituye una nueva evidencia de la estrecha alianza de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo con regímenes autoritarios, y pidió a la comunidad internacional actuar con mayor firmeza frente al régimen nicaragüense.
Para Castillo, la presencia oficial en Teherán deja en evidencia “el tipo de valores y de régimen” con el que el sandinismo ha decidido alinearse.
“Lo único que hace es confirmar lo que todos estamos diciendo y advirtiendo. Aquí hay una afiliación clarísima a qué tipo de valores y a qué tipo de régimen se están suscribiendo y respaldando”, expresó a La Mesa Redonda.
La activista recordó que distintos organismos internacionales han advertido que el régimen sandinista representa una amenaza para la seguridad regional, y sostuvo que la visita oficial a Irán fortalece esos señalamientos.
“Ya no es solo un documento o una resolución; ahí está la foto clarita. Es un respaldo público y evidente”, afirmó.
Pide pasar de las condenas a las acciones
Castillo consideró que, pese a la acumulación de evidencias sobre el comportamiento del régimen, la respuesta internacional continúa siendo insuficiente.
Según dijo, las resoluciones y comunicados de condena ya no bastan frente a un régimen que continúa actuando con total impunidad.
“Agradecemos las resoluciones y las declaraciones, pero hace falta mucho trecho para obligar a este régimen a salir de Nicaragua e ir instaurando verdaderas democracias”.
La opositora sostuvo que la prioridad debe ser proteger a la población nicaragüense y evitar que el país sea involucrado en conflictos internacionales ajenos.
“Nos están involucrando en conflictos que no nos pertenecen ni son saludables para el pueblo de Nicaragua”.
Llama a una respuesta coordinada
Castillo hizo un llamado a Estados Unidos, la Unión Europea y los países de América Latina para que adopten medidas concretas frente al régimen de Ortega y Murillo.
A su juicio, la dictadura continúa fortaleciéndose porque sigue recibiendo recursos y respaldo de gobiernos aliados.
“El régimen hasta ahora no ha pagado ningún precio. Le sigue llegando el dinero, las armas y la asesoría para la represión y el control”.
También mencionó la influencia de Cuba y Rusia en áreas estratégicas como las telecomunicaciones y afirmó que la propia dictadura se encarga de exhibir públicamente sus alianzas internacionales.
“Cada vez el régimen se encarga él mismo de mostrar: aquí estoy, miren del lado que estoy”.
Un régimen ilegítimo
La dirigente recordó que desde las elecciones de 2021 la oposición ha señalado que el régimen carece de legitimidad democrática y sostuvo que hechos como el viaje oficial a Irán, la persecución contra la Iglesia católica y el hostigamiento contra el obispo emérito de Estelí, monseñor Juan Abelardo Mata, profundizan esa condición.
Finalmente, insistió en que la única forma de devolver estabilidad a Nicaragua y contribuir a la seguridad regional pasa por el restablecimiento de la democracia.
“Nicaragua brindará seguridad al hemisferio cuando se establezca un sistema democrático. Y eso es imposible mientras continúe un régimen que ya muchos comparan con Corea del Norte”, concluyó.
