El Secretariado Episcopal de América Central (SEDAC) manifestó este viernes su preocupación por la situación del obispo emérito de Estelí, monseñor Juan Abelardo Mata, quien permanece bajo investigación y aislamiento impuesto por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, y solicitó que se le permita recibir atención médica debido a su delicado estado de salud.
En un comunicado fechado el 10 de julio de 2026, la Comisión de la Presidencia del SEDAC informó que los obispos centroamericanos siguen “con gran atención” la situación del religioso nicaragüense, luego de que el Ministerio del Interior confirmara el pasado 4 de julio que Mata está siendo investigado.
“Expresamos nuestra preocupación por la salud de monseñor Juan Abelardo y respetuosamente solicitamos al Gobierno de la República el permiso para la visita de su médico y del personal que le asiste a diario, por su condición delicada de salud”, señala el pronunciamiento.
Los obispos también invocaron la intercesión de la Inmaculada Concepción de María por el obispo emérito de Estelí y expresaron su solidaridad con él.

Secuestro de monseñor Mata
Monseñor Juan Abelardo Mata Guevara, de 79 años, es uno de los obispos más críticos del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Durante años denunció la represión contra la Iglesia católica, las violaciones a los derechos humanos y la persecución contra sacerdotes y opositores en Nicaragua.
El pasado 4 de julio, el Ministerio del Interior informó que el obispo emérito estaba siendo investigado por supuestos delitos relacionados con la seguridad del Estado.
Desde entonces, organizaciones de derechos humanos y sectores de la Iglesia han denunciado que el religioso permanece aislado y sin comunicación pública, una situación que ha sido calificada por opositores y organismos internacionales como un secuestro de facto.
La preocupación ha aumentado debido a la avanzada edad del obispo y a los problemas de salud que padece. Diversas organizaciones han advertido que Mata requiere atención médica permanente, mientras familiares y allegados denuncian que no se conoce con certeza su estado físico.
