El Ministerio de Exteriores de Panamá presentó al régimen de Daniel Ortega una protesta “formal y enérgica” por permitir que el expresidente panameño Ricardo Martinelli, que se encuentra refugiado en la Embajada nicaragüense, altere la política nacional del país canalero.
Esta protesta tiene lugar “en virtud de las acciones y comunicaciones que se realizan por parte de (Ricardo) Martinelli desde la sede de la Embajada de Nicaragua en Panamá, las cuales buscan incidir en la política doméstica panameña”, según reza un comunicado.
En ese sentido, Panamá critica la “actitud permisiva” de la embajadora nicaragüense “por las reiteradas declaraciones y otras acciones que de forma pública realiza su huésped” Ricardo Martinelli, desde la embajada en Panamá, donde se encuentra asilado desde el 7 de febrero pasado.
La cancillería de Panamá le recuerda al régimen orteguista su “ineludible responsabilidad de no permitir la práctica de actos contrarios a la tranquilidad pública”.
De igual forma, Panamá solicita al régimen que busque asegurar que la conducta de Martinelli “se mantenga dentro de los límites establecidos”, cuyas acciones y comunicaciones tratan de “incidir en la política doméstica panameña”.
“El Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá demanda del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Nicaragua, la plena observancia del llamado de atención reiterado en la presente nota”, concluye la misiva.
El expresidente Martinelli es candidato en los comicios generales de su país el próximo 5 de mayo. Sin embargo, su candidatura permanece en un limbo ante su posible inhabilitación por parte del ente electoral por la condena a más de 10 años de prisión por blanqueo de capitales.
Martinelli fue el único ausente en el primer debate presidencial del lunes en el participaron siete candidatos presidenciales.
