El general de brigada Rigoberto Balladares Sandoval, jefe de la Dirección de Información para la Defensa (DID) del Ejército de Nicaragua, fue destituido de su cargo en julio pasado por órdenes directas de Rosario Murillo.
“La salida de Balladares Sandoval que para mí es el caso más emblemático porque este es el hombre de la Inteligencia a nivel nacional”, dijo a La Mesa Redonda, el mayor en retiro Roberto Samcam.
Una fuente de todo crédito aseguró a La Mesa Redonda que Balladares fue retirado “sin pena y sin gloria” y que le habrían creado un cargo de “jefe de seguridad del Estado Mayor del Ejército de Nicaragua, cosa que no existía”.
Por otro lado, según el medio Confidencial, primero, se le impuso una suspensión temporal y se abrió una investigación en junio; y posteriormente, en julio, Balladares fue separado de manera definitiva del cargo.
Rigoberto Balladares Sandoval, originario de San Miguelito, Río San Juan, fue un miembro del grupo guerrillero del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) que operó en el Archipiélago de Solentiname en 1977 y combatió bajo el mando del sacerdote español Gaspar García Laviana.
Aunque Balladares se graduó como abogado en la Universidad Centroamericana (UCA), actualmente confiscada, fuentes cercanas a él aseguran a Confidencial que su lealtad política era hacia Daniel Ortega y no a Rosario Murillo.
El general Balladares asumió el liderazgo de la DID el 3 de marzo de 2010, en un contexto en el que el dictador Daniel Ortega había comenzado su segundo mandato presidencial.
Balladares, quien en ese momento era coronel de infantería, fue ascendido a general de brigada el 30 de agosto de 2011, según el acuerdo presidencial 179-2011. Su ascenso fue oficializado en el 32 aniversario del Ejército el 2 de septiembre de ese mismo año.
El reemplazo de Balladares, es el coronel Álvaro Peña Núñez, quien antes era el segundo jefe de la DID.

Murillo ya controla el Ejército
Según Samcam, el año 2024 ha sido testigo de una consolidación sin precedentes del poder por parte de Rosario Murillo. “Estos acontecimientos que han venido ocurriendo durante todo este año, nos dice sin ningún ápice de duda, que Rosario Murillo ya ejerce el control total del Ejército”, afirmó a La Mesa Redonda.
El experto, menciona que existían tres “cotos” de poder en Nicaragua: la Policía, el Ejército y el Poder Judicial. Ahora, el Poder Judicial ya estaba en manos de Murillo tras una limpieza total, y la Policía siguió el mismo camino. El Ejército era el último bastión que ella no había tomado, hasta ahora.
