El dictador Daniel Ortega arremetió este lunes contra los embajadores y diplomáticos extranjeros que, según él, intenten “entrometerse” en los asuntos internos de Nicaragua.
En un discurso cargado de hostilidad y referencias a la “soberanía nacional”, Ortega amenazó con expulsar a cualquier embajador que, a su juicio, pretenda darle lecciones de democracia a su dictadura.
La amenaza se produjo al referirse al encargado de negocios de Estados Unidos en Cuba, quien, según Ortega, fue llamado por la Cancillería cubana por “querer mandar en Cuba”.
“Se sentía delegado del imperio (…) tenía bajo su dominio a Cuba”, dijo Ortega.
En un tono desafiante, Ortega advirtió: “Aquí nosotros tenemos bien clara nuestra posición frente a los embajadores que quieran entrometerse”.
“Aquí el que se trate de entrometer, afuera; y es una posición del estado nicaragüense. Embajador que quiera darnos lecciones aquí, afuera y que vaya a dar esas declaraciones afuera, pero aquí se respeta la bandera azul y blanco y la bandera roja y negra”, declaró el dictador.
El dictador aprovechó el discurso para reforzar su retórica antiimperialista y reiterar su apoyo a la dictadura en Cuba.
