Leonel Argüello Yrigoyen, médico epidemiólogo
Hablar de pedos, flatulencia o gases puede dar risa o vergüenza, pero lo cierto es que son normales en todos los seres humanos. Producimos unos 10 a 25 en el día, que equivale a alrededor de 500 mililitros a 1.5 litros de gas diarios.
Tener gases es parte de la digestión y, en muchos casos, una señal de que nuestro cuerpo está funcionando como debe.
¿Por qué se producen los pedos? Por dos razones, una porque cuando comemos rápido, bebemos con pajilla (popote), hablamos mientras comemos o mascamos chicle, estamos nerviosos y entonces tragamos aire que termina en los intestinos. Una segunda causa es el trabajo de las bacterias buenas dentro del intestino donde fermentan ciertos alimentos que no se digirieron por completo y al hacerlo, liberan gases como hidrógeno, dióxido de carbono y un poco de azufre (que es lo que da el mal olor).
¿Qué hace que tengamos más o menos gases? Revisar lo que comemos. Por ejemplo, producen más gases los frijoles, lentejas, brócoli, repollo, bebidas con gas, lácteos (en personas intolerantes), chicles sin azúcar. Y provocan menos gases el comer despacio, evitar refrescos, masticar bien, moverse después de comer, mantener una dieta equilibrada con frutas, verduras y probióticos (como yogur natural).
¿Qué nos dicen los pedos sobre la salud? Si existe un olor fuerte, se debe casi siempre a alimentos con azufre (como el brócoli, el ajo o la cebolla). No significa necesariamente enfermedad. En cambio, si tenemos muchos gases todo el día, puede indicar que algún alimento no te está cayendo bien o que tu intestino está más sensible (como en la colitis o el intestino irritable). Si hay dolor o inflamación acompañada de gases, puede ser señal de un problema digestivo que conviene revisar.
Los pedos cambian según la edad; en el caso de bebés y niños, son comunes porque su sistema digestivo aún está madurando. En adultos, suelen depender más de la dieta y los hábitos. En personas mayores, la digestión se vuelve más lenta, y pueden aparecer más gases si hay estreñimiento o intolerancias a ciertos alimentos.
Cuando debe preocuparnos los pedos, aparte de ser un asunto de educación donde tirárselos, cuando los mismos van acompañados de dolor abdominal fuerte o constante, hinchazón exagerada del abdomen o panza, sangre en las heces, diarrea o estreñimiento que no se quitan, pérdida de peso sin razón. En todos estos casos es importante consultar a un médico.
¿Los pedos son peligrosos o inflamables? Sí, los pedos pueden prenderse porque contienen un poco de metano e hidrógeno, pero la cantidad es muy pequeña. En la vida diaria no representan peligro; lo importante es fijarse si los gases vienen acompañados de síntomas que indiquen un problema de salud.
Los pedos o gases son una parte normal de la vida. Son el resultado de cómo comemos y de cómo nuestro intestino procesa los alimentos. Solo debemos preocuparnos si cambian mucho, si vienen con dolor u otros síntomas. En la mayoría de los casos, tener pedos es simplemente señal de que nuestro cuerpo está haciendo su trabajo, que la microbiota en los intestinos o los microbios buenos están activos y nos ayudan a digerir algunas fibras y carbohidratos, producir vitaminas K y B, protegernos a no dejar entrar los microbios malos, entrenan las defensas del cuerpo, disminuir las alergias y nos brindan energía.
