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Aprendamos sobre la Fibromialgia

Leonel Argüello Yrigoyen, médico epidemiólogo

La fibromialgia es un trastorno crónico que se caracteriza por dolor musculoesquelético, o sea, de músculos y huesos, es generalizado, acompañado de fatiga, problemas de sueño y alteraciones cognitivas o afectación en la memoria, la atención y la claridad mental. A pesar de ser común, muchas personas tardan en recibir un diagnóstico correcto, ya que sus síntomas pueden confundirse con otras enfermedades.

¿Qué causa la fibromialgia? aún no se conocen completamente, se cree que sus causas están relacionadas con alteraciones en la percepción del dolor, o sea que el cerebro puede amplificar las señales de dolor. Factores genéticos o antecedentes familiares que aumentan el riesgo. Infecciones o enfermedades previas que pueden desencadenar síntomas. Estrés físico o emocional, como traumas, accidentes o situaciones de estrés prolongado.

Algunos factores de riesgo que aumentan la probabilidad de desarrollar fibromialgia incluyen, ser del sexo femenino, las mujeres son hasta 7 veces más propensas que los hombres. Se diagnostica con mayor frecuencia entre los 30 y 60 años. Los trastornos reumáticos, como artritis reumatoide o lupus, el estrés y la ansiedad pueden agravar los síntomas.

Las manifestaciones se diferencian por sexo y edad. Por ejemplo, las mujeres tienden a experimentar más dolor generalizado y fatiga intensa, además de problemas de sueño y síntomas depresivos. Los hombres suelen presentar dolor localizado más que generalizado y menos fatiga. En los adultos jóvenes y medianos, los síntomas suelen ser más severos. En cambio, en personas mayores, pueden presentar menos dolor intenso, pero mayor rigidez y afectación funcional.

El diagnóstico de fibromialgia se basa principalmente en la historia clínica y síntomas, como dolor generalizado durante al menos 3 meses, fatiga y problemas de sueño. Un examen físico, aunque los puntos dolorosos específicos pueden ayudar, no es exclusivo de la enfermedad. Pruebas de laboratorio para descartar otras enfermedades (artritis, hipotiroidismo, etc.).

No existe un examen definitivo para la fibromialgia, el diagnóstico es clínico y requiere descartar otras causas de dolor crónico.

El tratamiento es multidisciplinario y se centra en aliviar síntomas y mejorar la calidad de vida, entre ellos están los medicamentos como analgésicos, antidepresivos y moduladores del dolor. La terapia física y ejercicio con actividad moderada, estiramientos y fisioterapia. Las terapias psicológicas para el manejo del estrés, terapia cognitivo-conductual que ayuda a las personas a cambiar la forma de pensar y actuar frente a los problemas, en otras palabras, identificar pensamientos negativos o preocupaciones que empeoran el dolor o el estrés, cambiar esos pensamientos por otros más realistas o positivos y brindarte herramientas para manejar emociones y comportamientos, como técnicas de relajación o estrategias para dormir mejor. También se promueven los hábitos de vida saludables, como el sueño regular, alimentación equilibrada y reducción del estrés.

En relación con su evolución, la fibromialgia es crónica, pero no es progresiva ni mortal. La intensidad de los síntomas puede variar, algunas personas experimentan brotes intermitentes de dolor y fatiga. Otras logran una buena adaptación con tratamiento y cambios de estilo de vida.

El pronóstico mejora significativamente con un enfoque integral que combine tratamiento médico, ejercicio y apoyo psicológico. No se aflija, que hay mucho por hacer y tiene varias herramientas para mejorar.